Imagínense estar haciendo su trabajo y que un día digan: «¿Saben qué? Los ovnis podrían ser demonios disfrazados». Bueno, eso fue exactamente lo que le pasó al sacerdote Stephen Rossetti, uno de los exorcistas más conocidos de Washington, Estados Unidos. Y la cosa no terminó precisamente bien.
Resulta que el padre Rossetti publicó un mensaje donde aseguró que muchos de los supuestos avistamientos de ovnis podrían ser manifestaciones demoníacas. Según él, los demonios son expertos en esconderse y engañar a las personas, por lo que algunas apariciones misteriosas en el cielo tendrían un origen mucho más oscuro de lo que imaginamos.
Pero la declaración cayó como una bomba dentro de la Iglesia Católica.
El arzobispo de Washington, Robert McElroy, reaccionó de inmediato y afirmó que esas declaraciones contradicen las enseñanzas oficiales de la Iglesia sobre demonios, exorcismos y fenómenos espirituales. Resultado: Rossetti fue removido de su cargo como exorcista y además se rompieron los vínculos institucionales con el centro espiritual que dirigía.
El sacerdote dijo sentirse triste por la decisión y ofreció disculpas si en algún momento sus palabras se alejaron de la doctrina oficial.
Lo curioso es que toda esta polémica llega justo cuando el tema ovni vuelve a estar de moda en Estados Unidos. En las últimas semanas, el Pentágono ha comenzado a desclasificar documentos sobre fenómenos anómalos no identificados, mientras políticos, celebridades y figuras públicas siguen alimentando el debate.
De hecho, el vicepresidente JD Vance también generó revuelo al declarar que los extraterrestres podrían ser demonios, mientras que Barack Obama, fiel a su estilo, bromeó diciendo que los extraterrestres son reales… aunque él nunca ha visto ninguno.
Mientras algunos buscan vida inteligente en otros planetas, otros creen que el asunto viene de mucho, mucho, mucho más abajo, en un lugar muy cliente.

