La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó este domingo cualquier intervención militar unilateral de Estados Unidos en territorio mexicano, aunque responsabilizó al gobierno federal de Morena de haber generado las condiciones para esa amenaza al proteger a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Estoy totalmente en contra de cualquier intervención militar unilateral en México. Mi compromiso con la soberanía de mi país es total y no admite matices”, afirmó Campos en un mensaje difundido por la Coordinación de Comunicación del Gobierno del Estado.
La mandataria señaló que en semanas recientes se ha discutido en Estados Unidos la posibilidad de acciones militares contra el crimen organizado en suelo mexicano, así como el impacto de la seguridad en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), luego de que el presidente Donald Trump sugiriera que no le importaría la desaparición del acuerdo comercial.
Campos exigió la entrega de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, y de “sus cómplices”, además de pedir que se investigue públicamente a los demás funcionarios acusados por el Departamento de Justicia de Nueva York. Advirtió que, de perderse el TMEC o de ocurrir una incursión extranjera, la responsabilidad será “únicamente” de Morena y la 4T.
«La patria es primero… no su partido”, concluyó.

