La Orquesta Filarmónica de la UNAM (Ofunam) cumple noventa años. La fiesta tendrá lugar en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes este 20 de junio.
Para esta ocasión, la Ofunam ha elegido la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler. Las localidades, a unos días del concierto, están agotadas. Sin embargo, el público podrá disfrutarlo en tiempo real a través de musica.unam.mx y el canal de YouTube de Música UNAM. Para el domingo 21, el concierto será retransmitido por TV UNAM y Canal 22.

La orquesta de los universitarios
Quienes vivieron el auge de la Ofunam recuerdan a un jovenísimo Eduardo Mata caminando en Las Islas de la Ciudad Universitaria. Era director titular de la entonces Sinfónica de la Universidad.
“Vengan a escuchar a su orquesta”, repetía a cada estudiante que se cruzaba. Y funcionó.
La comunidad universitaria abarrotaba el Auditorio Justo Sierra —el ahora Ché Guevara, primera sede de la Ofunam— para ver a Mata. Se sentaban en las escalinatas, escuchaban de pie si era necesario.
El tiempo pasó, las necesidades cambiaron. La Sala Nezahualcóyotl se convirtió en la sede de la orquesta de la Universidad de la Nación. Cuando no toca ahí, la Ofunam visita sus escuelas y facultades. Es incluso en el primer contacto de los y las estudiantes, desde bachillerato hasta posgrado, con la música de concierto.
A su historia se suman dos giras internacionales: Italia, en 2014, y Reino Unido en 2015. Entre sus batutas se encuentran algunos de los mejores directores: Eduardo Mata, Enrique Diemecke, Jesús Medina, Ronald Zollman, Massimo Quarta; la orquesta tiene una larga lista de huéspedes que hace constar su nivel artístico. Actualmente es encabezada por el francés Sylvain Gasançon y, a partir de 2027, por Scott Yoo.
Hoy, la Ofunam se ha consolidado como uno de los conjuntos orquestales clave para comprender el panorama sinfónico mexicano.
Mahler, uno de los grandes repertorios simfónicos
Mahler, en pleno dominio de su “técnica y poderes” composicionales, conoció a Alma Schindler, una destacada figura de la vida cultural vienesa de su tiempo. Con ella experimentaría la pasión amorosa, el matrimonio y la vida familiar, pero también el tormento, la pérdida y el sufrimiento, escribe en el programa de mano el musicólogo Roberto Ruiz Guadalajara.
Todo ello quedó plasmado en los cinco movimientos que componen la sinfonía: I. Marcha fúnebre; II. Agitado y tormentoso; III. Scherzo; IV. Adagietto; y V. Rondó final.

