La inteligencia artificial generativa ya forma parte de la vida diaria en buena parte de las universidades del país. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de la Inteligencia Artificial Generativa en la comunidad del sector de educación superior en México 2025, elaborada por la SEP, 6 de cada 10 estudiantes universitarios usan esta tecnología para generar imágenes. Del lado docente, el uso también es amplio: al menos 5 de cada 10 profesores recurren a ella.

El estudio también muestra que la IA ya no se limita a tareas simples. 10 por ciento de los estudiantes la utiliza para producir video, 9 por ciento para generar audio y 15 por ciento para crear código, desde funciones completas de aplicaciones hasta detección de errores o vulnerabilidades de seguridad. Es decir, la herramienta ya está siendo usada para actividades cada vez más complejas dentro de la formación universitaria.

Se trata del primer sondeo de este tamaño sobre inteligencia artificial generativa en la educación superior mexicana. En él participaron 2 mil 900 instituciones de educación superior, junto con un millón 539 mil 732 estudiantes y 163 mil 259 docentes. Uno de los datos más claros del informe es que el uso de esta tecnología ya está profundamente extendido: solo 3 por ciento de los alumnos dijo que nunca la ha usado, mientras que en el caso de los profesores la cifra fue de 7 por ciento.

El uso es cotidiano y más fuerte en universidades tecnológicas

La encuesta también identifica diferencias por tipo de institución. Quienes estudian en universidades tecnológicas y politécnicas son los que más usan la inteligencia artificial generativa de forma cotidiana, con casi 7 de cada 10 alumnos. En cambio, entre quienes asisten a universidades interculturales, el uso frecuente baja a 49 por ciento.

Otro dato importante es cómo la comunidad universitaria percibe esta herramienta. 82.3 por ciento de los estudiantes considera que la IA generativa funciona como un recurso complementario para tareas y procesos complejos del pensamiento, como analizar, reflexionar, crear e imaginar. Entre los docentes, 78.7 por ciento comparte esa misma visión. Para la SEP, esto confirma que la herramienta ya está incidiendo en los procesos cognitivos y pedagógicos y que plantea nuevos retos para la enseñanza.

El interés por aprender a usarla mejor también es alto. Más de 91 por ciento de los profesores expresó interés en tomar cursos sobre inteligencia artificial, mientras que 80 por ciento de los alumnos cree que esta tecnología va a transformar la carrera o el área que desea estudiar.

La SEP ve un reto de fondo: formar usuarios críticos, no solo usuarios frecuentes

A partir de estos resultados, la SEP advierte que la expansión de la inteligencia artificial generativa obliga a replantear la idea de literacidad digital. La dependencia sostiene que ya no debe entenderse como una habilidad reservada para ciertas disciplinas, sino como una competencia básica para todos los estudiantes, sin importar su área de conocimiento.

El punto no pasa solo por saber usar plataformas de IA, sino por desarrollar la capacidad de interpretar, cuestionar, verificar y contextualizar los resultados que producen. En otras palabras, el reto para las universidades no es solo adaptarse a una tecnología que ya llegó, sino enseñar a convivir con ella sin sustituir el pensamiento propio.

La encuesta deja una conclusión clara: la inteligencia artificial generativa ya no es una promesa futura en la educación superior mexicana. Ya está instalada en aulas, tareas, proyectos y expectativas profesionales. Ahora la discusión se mueve hacia otro terreno: cómo usarla mejor y cómo evitar que su avance supere la capacidad de las instituciones para formar criterios, no solo habilidades técnicas.