La leche saborizada en México muestra un notable auge debido al interés de las personas consumidoras
por los productos listos para beber. Además del sabor, este alimento aporta proteínas, magnesio, potasio, calcio
y fósforo, minerales esenciales para el desarrollo del cuerpo humano.
Se estima que el mercado de leche saborizada en México crecerá a una tasa anual compuesta del 8.6 %
entre 2026 y 2035.
La PROFECO encendió las alertas tras analizar varias leches saborizadas en el mercado, y el resultado deja una cosa clara: hay productos que se hacen pasar por leche… pero no cumplen.
Sí, vienen en sabor fresa, chocolate o vainilla, sí son prácticos y sí gustan mucho (sobre todo a niños), pero el detalle está en lo que traen dentro. Porque no es lo mismo grasa de leche… que grasa vegetal.
Y ahí está la clave.
Según la normativa, para que algo se llame leche debe conservar su composición original, incluida la grasa de origen lácteo. En cuanto cambias eso por grasa vegetal, deja de ser leche, aunque el empaque diga lo contrario o se vea igual en el anaquel.
En el estudio, donde se analizaron 32 productos, la Profeco detectó seis que caen justo en ese punto: se venden como leche saborizada, pero no lo son realmente.
Entre ellos están:
Vaca Blanca (fresa, vainilla y chocolate)
Great Value (fresa, vainilla y chocolate)
¿El problema? Cambia su naturaleza… y también su valor nutrimental.
Mientras el consumo de estas bebidas sigue creciendo en México, la recomendación es sencilla pero clave: leer etiquetas. Porque al final, no todo lo que sabe a leche… es leche.
Y en el súper, ese pequeño detalle… sí hace toda la diferencia.
Si quieres tener toda la información completa del estudio te dejamos la revista de la PROFECO

