El Parque Nacional Cañón del Sumidero sumó una noticia que sí vale la pena contar: nació la tercera cría de mono araña en esta Área Natural Protegida, un hecho que confirma la recuperación de una especie que se consideraba extinta desde hace más de 30 años en la zona oeste del parque.

La nueva cría desciende de una de las parejas que formaron parte del grupo de 12 individuos reintroducidos el 28 de noviembre de 2016. Desde entonces, el proceso de adaptación permitió que el macho alfa y la hembra dominante lograran establecerse con éxito, algo que hoy se refleja en una familia que sigue creciendo dentro del cañón.

Actualmente, este grupo familiar está integrado por un macho y una hembra adultos, una hembra juvenil, un macho juvenil y la cría recién nacida. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, todos se encuentran en buen estado de salud, lo que fortalece la presencia estable de la especie en esa parte del parque.

Un nacimiento que confirma la recuperación del ecosistema

Este resultado es producto del trabajo conjunto entre la Conanp, el Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro y la asociación civil Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta. Gracias al monitoreo satelital y a los recorridos mensuales, se ha documentado que el grupo se alimenta de especies nativas como ramón, chicozapote e higo, una señal clara de que el ecosistema ofrece condiciones reales para su permanencia.

El mono araña es una especie clave para la salud de las selvas tropicales por su papel como dispersor de semillas. Además, tiene características biológicas que hacen especialmente valioso cada nacimiento: una reproducción lenta, largos periodos de crianza y una estructura social compleja que requiere estabilidad ambiental.

En México, el mono araña se encuentra en peligro de extinción de acuerdo con la NOM 059 de la Semarnat, por lo que este nacimiento representa mucho más que una buena noticia local. También es una señal concreta de que los esfuerzos de conservación pueden dar resultados cuando hay seguimiento, trabajo técnico y protección sostenida del hábitat.

Piden mantener distancia para proteger a la nueva cría

Ante el nacimiento, las autoridades emitieron recomendaciones para prestadores de servicios turísticos náuticos y visitantes. La principal es mantener una distancia mínima de 20 metros entre las lanchas y la orilla del río en caso de avistamiento, además de evitar ruidos o conductas que puedan alterar a los animales.

También se advirtió que el macho alfa mantiene una conducta activa de protección hacia su descendencia, por lo que podría reaccionar si percibe amenazas. Por eso, la mejor manera de cuidar este avance es permitir que la familia continúe su desarrollo en condiciones de tranquilidad.

La llegada de esta nueva cría enriquece el patrimonio natural de Chiapas y confirma que el Cañón del Sumidero sigue siendo un refugio vivo para la biodiversidad. Entre tanta noticia dura, esta vez la naturaleza dio una razón para mirar hacia otro lado y respirar un poco.