El gobierno federal firmó este miércoles el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, con el que busca fortalecer la producción nacional de acero, sustituir importaciones y dar mayor respaldo al empleo y a la inversión en el país. El convenio fue suscrito con representantes de la industria del acero, la vivienda y la construcción.
Durante la conferencia matutina, Raquel Buenrostro Sánchez, secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, explicó que el acuerdo se sostiene en tres ejes principales: contrataciones públicas, financiamiento para infraestructura y compromisos de alto impacto en construcción, especialmente en programas de vivienda.
La funcionaria señaló que, en materia de compras gubernamentales, se buscará coordinar a todas las dependencias para privilegiar la producción nacional, establecer acuerdos de abasto con el sector privado y garantizar calidad, precios justos y suministro oportuno. También indicó que la banca de desarrollo respaldará inversiones públicas, privadas y mixtas vinculadas con infraestructura.
Además, dijo que dentro de la política industrial se impulsará la defensa frente a prácticas desleales de comercio, la promoción de proveedores nacionales y la sustitución de importaciones. Según Buenrostro, todo esto tiene como objetivo fortalecer el empleo, el crecimiento económico y la industrialización del país.
El gobierno quiere que el acero hecho en México se use más en México
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, afirmó que la siderurgia es estratégica para la autonomía productiva del país, ya que abastece insumos esenciales para distintas cadenas industriales. Por eso, sostuvo que el propósito central del acuerdo es que las instituciones gubernamentales privilegien productos hechos en México.
“No nada más importa el precio; importa mucho dónde se hace”, dijo.
Desde la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero, Sergio de la Maza Jiménez aseguró que el convenio permitirá respaldar cerca de 90 mil empleos directos y dar certidumbre a inversiones en curso por más de 8 mil millones de dólares. Añadió que el acuerdo será clave para fortalecer la competitividad y la sustentabilidad de la industria.
Por parte de la Canadevi, Carlos Ramírez Capó subrayó que la vivienda es uno de los principales consumidores de acero en México y afirmó que prácticamente toda su cadena de valor es de manufactura nacional. También destacó el impacto del Programa de Vivienda del Bienestar y aseguró que el sector privado sumará 640 mil millones de pesos adicionales en inversiones para vivienda media, lo que equivaldría a unas 128 mil viviendas adicionales.
En tanto, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Luis Rafael Méndez Jaled, indicó que el sector constructor consume cerca del 60 por ciento del acero del país, por lo que su disponibilidad, calidad y origen impactan directamente en costos, tiempos de obra y participación de empresas mexicanas.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el acuerdo beneficiará a trabajadores, empresas y al país en su conjunto, además de alinearse con los objetivos del Plan México. “El asunto es que lo que se produce en México se consuma también en México”, afirmó. Aclaró, sin embargo, que continuará la importación de materiales especializados que no se fabrican en territorio nacional.




