El Juzgado Primero de Distrito ha dejado sin efecto las medidas cautelares con las que los palcohabientes del Azteca exigían el cumplimiento del contrato que adquirieron en la década de 1960
La FIFA ha conseguido salirse con la suya en la disputa sobre los palcos del Estadio Banorte —temporalmente, Estadio CDMX—. La resolución emitida por el Juzgado Primero de Distrito, a cargo de Oswaldo Alejandro López Arellano, considera que los palcohabientes podrían comprometer la justa deportiva al hacer uso de los derechos consignados en el Título de Aportación que adquirieron en la década de 1960.
“La concesión de la suspensión para que no surtan efecto las medidas precautorias combatidas, permitirá que el evento de la COPA MUNDIAL 2026 se realice en los términos que se encuentran ya establecidos”, dice el documento emitido por el órgano.
Para Roberto Ruano, de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas, el Estadio Banorte está en desacato. Su consideración parte de que, hasta ayer, esas medidas cautelares obligaban al cumplimiento de los títulos de aportación por parte de Ollamani, empresa de Emilio Azcárraga que administra el recinto.
También se viola el principio jurídico que establece que “primero en tiempo, primero en derecho”. Aunque las reglas de la FIFA existen desde su fundación en 1904, el anuncio de Norteamérica como sede es apenas de 2018.

Cronología
Era 1975 cuando Roberto y Rafael Ruano Uribe adquirieron uno de los palcos más costosos del entonces Estadio Azteca. El primer comprador lo adquirió en 1963, apenas un año después de lanzada la convocatoria para contribuir a la construcción del Coloso de Santa Úrsula. Luego lo endosó en favor de ellos.
Ninguno imaginó que no podrían ver desde ahí, con normalidad, la tercera Copa del Mundo organizada por la FIFA en México. Ollamani, administradora del recinto, ha maniobrado para impedirlo.
50 años después, Roberto Ruano dirige la alianza que exige el respeto a los derechos adquiridos por más de 300 aportantes. Gracias a ellos existe el Estadio, pero la FIFA se ha impuesto a través del grupo empresarial mediante el que Emilio Azcárraga Jean controla el ahora Estadio Ciudad de México, el club América, una editorial y una cadena de casinos.
La FIFA exige control total de los recintos donde desarrolla la Copa Mundial. Eso incluye el borrado de marcas —lo que provocó el retiro del logo y nombre de Banorte— y control de acceso, inmediaciones y boletaje.
Desde 2025, los titulares de palcos advirtieron que sus derechos siguen vigentes hasta, al menos, 2063. Aunque la administración del recinto ha intentado convencerles de ceder sus localidades en favor de la FIFA, no han logrado persuadirlos.

Propietarios deberán pagar catering en dólares
Ni comida, ni bebidas, ni estacionamiento popios para los palcos y plateas. Así lo establece la resolución emitida este lunes (08/06/2026). Previamente, en diferentes juzgados, la AMTPP había conseguido medidas cautelares que les garantizaran goce pleno de sus derechos.
El Título de Aportación revisado por FERNANDA FAMILIAR establece que los titulares tienen acceso por 99 años a todos los eventos realizados en el otrora Estadio Azteca. El clausulado establece el derecho a estacionamiento para dos autos, acceso al restaurante y club del Estadio, y a ceder este beneficio en favor de terceras personas mediante los boletos o tarjetas respectivos.
Pero la FIFA no perdona.
El negocio debe ser redondo y han exigido el pago de 62 millones de dólares por las 15 mil localidades contenidas en esos palcos y plateas. El monto ha debido ser desembolsado por Ollamani que, desde la perspectiva de Ruano, ha intentado recuperarlo.
Y es que los precios dejan mucho qué pensar al revisar el menú.
Los paquetes ofertados por Ollamani, presentados como «Experiencia de Hospitalidad en Palcos», con precios que arrancan en 7,080 dólares americanos (cerca de 123,280 pesos mexicanos al cambio de hoy) para 12 personas. El documento, enviado por Ollamani en nombre de la FIFA, especifica que deben adquirirse 5 servicios en paquete.
Adquiriendo el más barato, el desembolso representa 35,400 USD (aproximadamente 615,769 MXN); en el caso del más costoso, con valor de 15 mil dólares por día, la cifra escala a 75,000 USD (cerca de 1 millón 304 mil 595 pesos).



La batalla legal continua
El mismo lunes que se emitió la resolución del Juzgado Primero, Roberto Ruano acudió a las instalaciones del Estadio Banorte para entregar la notificación de las medidas cautelares. Nadie lo recibió.
También informó de que los titulares acudirían para depositar su propio catering en los palcos a los que tienen derecho. Ollamani respondió con la amenaza de botar todo a la basura. “Tienen llave de los palcos, ya tomaron control”, dice Ruano.
Silencio institucional
La FIFA no ha respondido a los quejosos. A punta de litigios, los titulares de palcos y plateas han obtenido los boletos digitales que les permitirán acceder a la ceremonia inaugural de la Copa del Mundo 2026. Eso, claro, cuando sean activados pues, dice Ruano, están inactivos.
Esto contraviene el Título de Aportación en donde se establece que ni siquiera deberían pedirle boletos pues, especifica, las tarjetas de acceso y el título mismo bastan.
Esta redacción solicitó comentarios a Ollamani, pero no obtuvo respuesta.


