A ti que me escuchas esta mañana en ¡Qué tal, Fernanda! te pregunto: ¿Te gusta comprar billetes de Lotería? ¿Has ganado algún premio o conoces a una persona que haya tenido esta suerte?

Y es que la Lotería en México tiene una historia que se remonta 248 años en el tiempo, específicamente al 7 de agosto de 1770, cuando se funda por mandato del rey Borbón Carlos Tercero de España, con el nombre de “Real Lotería General de la Nueva España”.

Los billetes podían comprarse en cuartos, medios y enteros, a costos muy accesibles de 1, 2 y 4 pesos, para que las personas de escasos recursos tuvieran la oportunidad de participar en los sorteos.

El primer sorteo se lleva a cabo el 13 de mayo de 1771 en el Antiguo Ayuntamiento de la Ciudad de México, jugando un monto equivalente a lo que hoy en día serían 84 mil pesos. Y en 1781 se realiza la primera donación a la beneficencia, destinada al Hospicio de Pobres.

Tanto éxito tuvo, que durante la guerra de Independencia no se detienen los sorteos. Al contrario, se usan para captar fondos y costear la defensa colonial, ampliando incluso el alcance territorial con la creación de una Lotería para cada estado -que en aquel entonces son las famosas intendencias virreinales-.

Fue hasta la Revolución Mexicana cuando por primera y única ocasión Venustiano Carranza suspende la Lotería Nacional por los enfrentamientos que sostiene contra Pancho Villa y Emiliano Zapata. Pero 5 años después, el presidente Adolfo de la Huerta la restablece.

Y aquí viene un dato curioso, pues aunque la Lotería Nacional ha tenido una estabilidad sólo interrumpida en aquel momento, su nombre sí ha cambiado a lo largo de la historia, dependiendo de los gobiernos y momentos políticos.

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Al consumarse la Independencia, Agustín de Iturbide la llama “Dirección General de Renta de Lotería del Imperio de México”. Más adelante, en 1843 se fusiona con la Academia de San Carlos y la Lotería adopta también el nombre de esta institución. Cuando llega Benito Juárez a la Presidencia, entonces la nombra Lotería Nacional y destina los fondos para la construcción del Ferrocarril de México.

Finalmente, el 16 de agosto de 1920 es bautizada como la conoces actualmente Lotería Nacional para la Asistencia Pública y obtiene el grado constitucional en 1940. Pero así como de nombre, la Lotería también cambió de sede en repetidas ocasiones.

La primera “colecturía” donde se vendieron los billetes de lotería en 1769 se ubicó en la antigua calle de Capuchinas, la que hoy es Venustiano Carranza en el centro de la Ciudad de México. Después de la Academia de San Carlos se trasladó a la Alameda Central, pero los sorteos se realizaban en el Kiosco Morisco de la Colonia Santa María la Ribera.

A partir de 1908 la Lotería se ubicó en la calle de Donceles, hasta que en 1925 se cambia a una casona que pertenecía a la familia de Porfirio Díaz, en Paseo de la Reforma. Pero sólo estuvo en este lugar 8 años, porque derrumban la casa para iniciar la construcción de la actual sede bautizada como “El Moro”, edificio que fue inaugurado en 1946.

Edificio también con una historia particular, pues el 31 de agosto de 1950 se convierte en la sede del cuarto informe de gobierno del presidente Miguel Alemán, en la primera transmisión comercial de la televisión mexicana, desde el piso 14 de “El Moro”.

En el año 2001 otro evento cobra vital importancia, cuando a 231 años de su fundación la Lotería da la oportunidad a un grupo de niñas de convertirse en “gritonas”, pues hasta ese momento sólo había niños “gritones”.

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Ese año también es especial porque desde 1770 no se había realizado un sorteo encabezado por un presidente mexicano, honor reservado a destacadas personalidades de la vida pública en México. En 2001 el presidente Vicente Fox es merecedor de este privilegio.

Y otro dato histórico: los niños “gritones” han estado presentes desde el primer sorteo de 1771, cuando este grupo era conformado por huérfanos de entre 15 y 16 años que a cambio recibían una beca para continuar sus estudios y lo único que les pedían para ser “gritones” era saber leer.

Esto cambia durante el siglo 19, porque el grupo de los “gritones” estaba compuesto por los hijos de las familias más ricas de la ciudad de México. Y en la actualidad son 40, entre niños y niñas, los encargados de anunciar los números ganadores en cada sorteo de la Lotería Nacional.

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En este periodismo de vida te presenté una breve historia de los 248 años de la Lotería Nacional Mexicana, pero hay millones de historias sobre los ganadores que en todos estos años han tenido un golpe de suerte.

¿Cuántas historias conoces de personas que han ganado más de una vez la Lotería? Dicen que dinero llama a dinero, y no son pocos los casos en los que esto ha sucedido. ¿Cuántos hacen de la Lotería una costumbre y finalmente un día se llevan la gran sorpresa al escuchar su número premiado?

Si conoces alguna historia relacionada con la Lotería Nacional y sus ganadores, escríbeme a las redes sociales de QTF y cuéntanos cómo fue.

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