Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró que canceló un ataque militar contra Irán que estaba previsto para este martes, luego de que líderes de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos le pidieran dar margen a las negociaciones con Teherán.
El mandatario republicano anunció la decisión en redes sociales y afirmó que las conversaciones para alcanzar un acuerdo “son serias”. También dejó claro que la pausa no significa retirar la amenaza militar, sino mantener a las Fuerzas Armadas listas en caso de que no se alcance un pacto aceptable.
De acuerdo con AP, Trump dijo que el ataque quedó en pausa porque hay negociaciones en curso, mientras que el cese al fuego alcanzado a mediados de abril sigue bajo presión y podría romperse si Irán no acepta un acuerdo.
La condición central, según Trump, es que Irán quede impedido de desarrollar o poseer armas nucleares. En su mensaje, afirmó que cualquier acuerdo deberá incluir esa prohibición como punto “fundamental”.
Trump ordena pausar el ataque, pero mantiene lista la ofensiva
Trump aseguró que tomó la decisión por respeto al emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani; al príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman; y al presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed.
Según el mandatario, los tres líderes le pidieron posponer el ataque porque consideran posible alcanzar un acuerdo que sea aceptable para Estados Unidos, para Medio Oriente y para otros países involucrados.
Aun así, Trump informó que dio instrucciones al secretario de Guerra, Pete Hegseth; al presidente del Estado Mayor Conjunto, general Daniel Caine; y a las Fuerzas Armadas estadounidenses para mantenerse preparados ante un posible ataque “a gran escala” contra Irán si las negociaciones fracasan.
El mensaje llega después de varias semanas de advertencias de Washington. AP reportó que Trump había dicho que “el reloj corría” para que Irán aceptara un acuerdo, en medio de un cese al fuego frágil y de condiciones cambiantes planteadas por la Casa Blanca.
Medio Oriente sigue al límite pese a la negociación
El anuncio ocurre en un momento de alta tensión regional. Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán o a grupos vinculados con Teherán de estar detrás de un ataque con dron cerca de la planta nuclear de Barakah, en Abu Dabi. El incidente no dejó heridos ni alertas por radiación, pero fue descrito por autoridades emiratíes como una “escalada peligrosa”.
The Guardian reportó que el ataque se produjo durante la sexta semana de un cese al fuego cada vez más frágil, con negociaciones estancadas y Trump expresando impaciencia ante Teherán.
La presión también se cruza con el estrecho de Ormuz, punto clave para el flujo mundial de energía. En días recientes, funcionarios estadounidenses han insistido en que mantienen control sobre la zona, mientras ataques y amenazas atribuidas a Irán han afectado el tránsito de petróleo y otros productos por esa vía estratégica.
Por ahora, Trump eligió frenar el golpe militar. Pero su mensaje deja una advertencia abierta: si las negociaciones no cierran con un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, la opción militar sigue sobre la mesa.




