Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, reconoció la colaboración del gobierno de México en la lucha contra las drogas, pero pidió que las autoridades mexicanas incrementen sus esfuerzos para contener a los cárteles.

Durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, Hegseth fue cuestionado sobre la amenaza de los grupos criminales, incluido el uso de drones, una práctica que, según se señaló en la sesión, ha aumentado de manera significativa.

El funcionario estadounidense habló entonces de la cooperación entre México y Estados Unidos, a la que calificó como “sin precedentes”.

“En México hemos tenido una colaboración sin precedentes. Y lo apreciamos. Llamamos a la Defensa y a la Marina a continuar, en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más”, señaló.

Sin embargo, el reconocimiento vino acompañado de presión directa. Hegseth dijo que eso es lo que espera el gobierno de Estados Unidos de México: que aumente sus acciones contra el narcotráfico.

“Que den un paso adelante, para que nosotros no tengamos que hacerlo”, afirmó.

EU aumenta presión sobre México por combate a cárteles

Las declaraciones de Hegseth ocurren en medio de una nueva etapa de presión del gobierno de Donald Trump hacia México en materia de seguridad y combate al narcotráfico.

Apenas la semana pasada, Trump lanzó una advertencia al señalar que, si México no hacía su trabajo en seguridad, “nosotros lo haremos”.

Días después, el mandatario estadounidense volvió a elevar el tono al afirmar que en México “los cárteles de la droga gobiernan”.

“Nadie más lo hace”, insistió.

La postura de Hegseth se suma a ese discurso: reconoce cooperación, pero exige más acciones para evitar que Estados Unidos intervenga directamente en la lucha contra los grupos criminales.

La presión se concentra especialmente en el tráfico de drogas, el poder operativo de los cárteles y el uso de nuevas herramientas, como drones, dentro de sus actividades.

Acusaciones contra funcionarios de Sinaloa elevan tensión

El Departamento de Justicia de Estados Unidos también dio a conocer acusaciones contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de alto nivel de esa entidad.

Las acusaciones están relacionadas con tráfico de drogas y delitos vinculados con armas.

Todd Blanche, fiscal general interino, también ha reconocido el apoyo del gobierno mexicano, pero advirtió que podrían venir más acusaciones contra funcionarios.

Ese escenario estaría relacionado con la posible cooperación de líderes de cárteles detenidos en Estados Unidos, incluidos Ovidio Guzmán y Joaquín Guzmán, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y exlíderes de Los Chapitos.

De acuerdo con lo señalado, esa cooperación podría aportar información relevante para nuevas acusaciones.

La presión de Washington llega así por dos vías: por un lado, exigencias públicas para que México haga más contra los cárteles; por otro, procesos judiciales que ya alcanzan a funcionarios y exfuncionarios mexicanos señalados por autoridades estadounidenses.