Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, volvió a defenderse de los señalamientos por la presencia de agentes de EU en el operativo contra un narcolaboratorio en El Pinal, municipio de Morelos, y colocó sobre la mesa una comparación política directa: mientras a ella, dijo, se le acusa de haber sabido o autorizado la participación de agentes extranjeros, Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, enfrenta señalamientos mucho más graves y, según ella, recibe otro trato.
En entrevista con Luis Cárdenas, la mandataria panista sostuvo que ha dado la cara, que ha atendido solicitudes de información y que su actuación ha estado apegada a la ley. Frente a las críticas, aseguró que su conciencia está tranquila.
“Estoy tremendamente tranquila y estoy en paz”, afirmó Campos. “Yo hice las cosas de buena fe, con voluntad, con buena voluntad, y lo que es más importante, apegada al derecho, apegada a la legalidad”.
Maru Campos rechaza haber autorizado agentes de EU en Chihuahua
Campos insistió en que nunca gestionó, autorizó ni tuvo conocimiento de que agentes estadounidenses estuvieran en suelo chihuahuense durante el operativo relacionado con el narcolaboratorio.
“Quiero dejar muy claro a quienes nos escuchan que yo nunca operé, nunca autoricé y mucho menos tuve conocimiento de que estos agentes norteamericanos estaban en suelo chihuahuense”, dijo.
La gobernadora explicó que, en un estado fronterizo como Chihuahua, existe cooperación institucional con autoridades de EU, pero acotada a protocolos fronterizos y sin que eso implique operaciones directas de agentes extranjeros dentro del estado.
Según Campos, la relación con autoridades estadounidenses se da principalmente a través del consulado en Ciudad Juárez. Incluso afirmó que llevó al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, información sobre tres solicitudes de audiencia con el embajador de EU en México que nunca se concretaron.
“Si creíamos que tenías una relación con la CIA, pues entonces cómo tienes la relación con la CIA, si no tienes relación con el embajador”, relató que le comentó Harfuch al revisar esa información.
Dice que buscó hablar con Sheinbaum y no hubo respuesta
La mandataria también señaló que intentó comunicarse directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum, pero que la interlocución terminó canalizada con Omar García Harfuch.
Campos relató que recibió una llamada por el llamado “teléfono rojo” cuando ella se encontraba fuera de Palacio de Gobierno. Después, aseguró, se reportó de vuelta, dejó recados y ofreció acudir a donde estuviera la presidenta para hablar del caso.
“Yo quería hablar con ella y platicar sobre la situación. Y bueno, pues no hubo respuesta”, dijo.
Al día siguiente, según su versión, se le informó públicamente que la reunión sería con García Harfuch. La gobernadora afirmó que el encuentro con el secretario fue cordial y que derivó en acuerdos para hacer un “espejo” de las investigaciones entre la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado.
Acusa doble vara frente al caso Rocha Moya
El punto más fuerte de la entrevista llegó cuando Campos comparó su situación con la de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, señalado por autoridades de EU por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La gobernadora dijo que todos saben dónde está ella y que ha acudido a entrevistas, audiencias y reuniones cuando se le ha solicitado. Después lanzó una pregunta directa sobre Rocha.
“Hoy día estoy aquí contigo, ayer en la noche estaba en otro lugar, pero saben dónde está Maru Campos y saben dónde encontrarla. Y yo me pregunto hoy, sabemos dónde está el gobernador de Sinaloa”, afirmó.
Campos cuestionó que desde el gobierno federal se dé por hecho que ella debía saber sobre la presencia de agentes estadounidenses, mientras, según su dicho, las instancias federales son las que tienen control sobre Migración, Relaciones Exteriores y la relación institucional con la embajada de EU.
“Me parece inconcebible, Luis, que den por hecho que yo sí sabía de lo que estaba pasando con los agentes norteamericanos y ellos no sabían nada cuando ellos realmente son los que tienen, dirigen y operan el Instituto Nacional de Migración, la Secretaría de Relaciones Exteriores y los que tienen una relación fluida con la embajada de Estados Unidos”, sostuvo.
Y cerró esa parte con una acusación política: “Hay dos varas aquí para medir y hay mucha inconsistencia en el decir y el hacer”.
Advierte polarización y acusa intento de llevar a Chihuahua un escenario como el de Sinaloa
Campos también habló de la polarización política del país y acusó que, desde Morena, se busca colocar a Chihuahua en una narrativa de crisis similar a la que se ha vivido en Sinaloa.
La gobernadora aseguró que la división política ha sido alimentada desde el poder y que eso, a su juicio, daña al país.
“Esto no le hace bueno al país”, dijo. “Esta división, esta polarización, hay que empezar a cerrarla ya”.
Más adelante, al hablar del proceso electoral en Chihuahua, lanzó acusaciones directas contra Andrea Chávez y Adán Augusto López. Campos afirmó que en su estado existe preocupación por la posibilidad de que se intente replicar un escenario de presión criminal en elecciones.
“Ellos a ellos les encantaría que fuera Sinaloa”, dijo, después de que Luis Cárdenas planteó si Chihuahua podría convertirse en otro Sinaloa.
Cuando el periodista le preguntó si se refería a levantones, secuestros o amenazas para impedir el voto, Campos respondió: “Exacto”.
La mandataria afirmó que le preocupa un eventual “sabotaje” antes de la elección para culpar a su gobierno.
“Claro que tengo preocupación y algo de miedo, pero me preocupa más el que suceda o se genere este sabotaje en el estado de Chihuahua antes de la elección”, expresó.
“Voy a seguir trabajando por Chihuahua”
Al cierre de la entrevista, Campos insistió en que no se arrepiente de su actuación y que seguirá gobernando Chihuahua.
La mandataria defendió programas de su administración como MediChihuahua, además de obras carreteras, apoyos a productores y atención a ganaderos. También acusó omisiones de la federación frente a las necesidades del estado.
“Voy a seguir trabajando por el estado de Chihuahua. Voy a seguir dando resultados”, dijo.
Para Campos, el caso de los agentes de EU se ha convertido en una ofensiva política en su contra. Su defensa parte de una idea central: ella, dice, está presente, responde y da la cara. La comparación con Rocha Moya terminó por convertirse en el eje más duro de su mensaje.

