En el marco del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México subrayaron que los vínculos de amistad no solo tienen un valor emocional, sino que influyen directamente en la salud mental, el bienestar y el rendimiento escolar.
Rolando Díaz Loving, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que las amistades positivas y duraderas funcionan como un sistema de apoyo emocional que ayuda a enfrentar momentos difíciles, reduce el estrés y fortalece la estabilidad psicológica.
“El acompañamiento emocional no es un lujo, es una necesidad humana fundamental”, señalan especialistas al destacar que sentirse parte de un grupo o contar con redes de apoyo impacta de forma directa en la autoestima, la seguridad y la resiliencia.
Soledad y bajo rendimiento
Datos de la Organización Mundial de la Salud advierten que la soledad está asociada con más de 870 mil muertes al año a nivel global. Además, niñas, niños y jóvenes que se sienten solos tienen 22% más probabilidades de obtener bajas calificaciones.
La falta de vínculos significativos no solo afecta el estado de ánimo, también puede incidir en la permanencia escolar y en el desarrollo social. Por el contrario, sentirse acompañado activa procesos biológicos relacionados con el bienestar y funciona como un factor protector a lo largo de la vida.
Un factor protector a cualquier edad
Los expertos subrayan que la amistad impacta en distintas etapas de la vida. En la infancia y adolescencia, contribuye al desarrollo emocional y académico; en la adultez, ayuda a enfrentar crisis personales y laborales; y en la vejez, disminuye riesgos asociados a depresión y aislamiento.
Construir y cuidar relaciones sanas, recalcan, no es solo un gesto afectivo, sino una estrategia de salud mental.




