El llamado “oro blanco” mexicano enfrenta una barrera tecnológica y económica. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó que la extracción de litio en el país todavía no es rentable debido a las condiciones en las que se encuentra el mineral. Durante su conferencia matutina, aclaró la situación actual de Litio para México y señaló que su presupuesto operativo es de aproximadamente 13.9 millones de pesos, cifra que refleja que el proyecto se encuentra en una etapa técnica y no de explotación industrial.
El problema: litio mezclado con arcilla
La mandataria detalló que el principal obstáculo es que el litio en México se encuentra en arcilla, es decir, en barro. Separarlo implica procesos complejos y costosos. Explicó que para poder extraer el mineral es necesario separar el barro del litio, lo que eleva considerablemente el costo de producción. Bajo esas condiciones, actualmente resulta más barato comprarlo en el extranjero que producirlo en territorio nacional.
Sheinbaum fue directa al señalar que el problema central es económico. Si el costo de extracción supera el precio de importación, la explotación deja de ser viable para el Estado.
La apuesta tecnológica del gobierno
La presidenta aseguró que el Gobierno de México continúa trabajando para desarrollar tecnología que permita reducir los costos y hacer rentable la explotación del litio en arcilla. Reconoció que Litio para México no cuenta con las capacidades de desarrollo científico necesarias, por lo que el Instituto Mexicano del Petróleo colabora con instituciones científicas para avanzar en una solución técnica.
También señaló que México aún no dispone de la tecnología que tienen algunos países de Sudamérica, donde las condiciones geológicas permiten una extracción rentable. Mientras no se logre un método eficiente y con costos accesibles, el litio mexicano seguirá siendo, por ahora, un proyecto en desarrollo más que una realidad productiva.




