Departamento de Justicia de EU prepara acusación penal contra Delcy Rodríguez

Delcy Rodríguez

El Departamento de Justicia de EU prepara de manera discreta una acusación penal contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero, de acuerdo con información publicada por Reuters y replicada por medios internacionales.

La medida se da tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, hecho que abrió una nueva etapa política en Venezuela y colocó a Rodríguez al frente del Ejecutivo. Según los reportes, la administración de Donald Trump respaldaría la acusación como parte de su estrategia frente al nuevo escenario venezolano.

El movimiento resulta llamativo porque en días recientes Trump había elogiado públicamente a Rodríguez, señalando que había hecho un “excelente trabajo”. La propia mandataria interina lo llamó “amigo y socio” y pidió el levantamiento de sanciones y del bloqueo contra Venezuela.

“Presidente Trump, como amigo, como socio…, cese ya a las sanciones y al bloqueo contra nuestra patria”, expresó Rodríguez en un acto público, donde celebró que Washington calificara a Venezuela como un “nuevo amigo y socio”.

Rodríguez estuvo en el radar de la DEA desde años atrás

En enero, la agencia AP reportó que Rodríguez había estado durante años bajo observación de la Administración de Control de Drogas de EU (DEA). En 2022 fue catalogada como “objetivo prioritario”, una designación reservada para perfiles considerados de alto impacto en investigaciones vinculadas al narcotráfico.

De acuerdo con esos reportes, existen archivos de inteligencia que la vinculan con presuntas operaciones de lavado de dinero y contrabando de oro. Sin embargo, hasta ahora el gobierno de EU no había presentado acusaciones públicas formales en su contra.

A diferencia de Nicolás Maduro, quien sí enfrenta cargos en tribunales federales estadounidenses, Delcy Rodríguez no figura oficialmente entre los funcionarios venezolanos acusados por narcotráfico.

De confirmarse la acusación penal, el caso marcaría un nuevo punto de tensión en la relación entre EU y Venezuela, en un momento en que ambos gobiernos habían dado señales de acercamiento diplomático.