El ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán sigue revelando datos que agravan la dimensión del caso. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México sostiene que Julio César Jasso Ramírez actuó solo y que, hasta ahora, no existen indicios de la participación de otras personas. La principal línea de investigación apunta a un agresor que preparó con anticipación cada paso de la agresión.
Durante la conferencia matutina de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que lo ocurrido en Teotihuacán no tiene precedente en México y sostuvo que, con la información preliminar disponible, no se trata de un hecho vinculado con la delincuencia organizada. También señaló que el agresor presentaba indicios de problemas psicológicos y que habría estado influenciado por episodios violentos ocurridos en el extranjero.
La Fiscalía ve un ataque planeado
El secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Camarillo, informó que 13 personas resultaron lesionadas durante el ataque, aunque todas se encuentran fuera de peligro y varias ya fueron dadas de alta. Según la cronología oficial, el primer reporte se recibió a las 11:20 de la mañana y pocos minutos después elementos de seguridad ubicaron al agresor dentro de la zona arqueológica. Cuando intentaron contenerlo, fueron atacados y repelieron la agresión. Antes de ser sometido, el hombre se quitó la vida.
El fiscal general mexiquense, José Luis Cervantes, detalló que el agresor llevaba un arma antigua, más de 50 cartuchos, cuchillos y diversos objetos que, junto con la renta de una habitación cercana y las compras previas que realizó, refuerzan la hipótesis de que nada fue improvisado. La conclusión preliminar de la autoridad es directa: se trató de un acto premeditado.
Además del arsenal, la investigación halló documentos y referencias a episodios de violencia ocurridos en otros países. Para la Fiscalía, esos materiales apuntan a una personalidad con rasgos psicopáticos y a una intención de replicar hechos de alto impacto. Entre los indicios recabados también aparece la idea de que el agresor decía actuar bajo fuerzas “más allá de la Tierra”, un elemento que ha reforzado la lectura de un perfil profundamente alterado.
Sheinbaum promete reforzar la seguridad
Frente al impacto del caso, Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que en las zonas arqueológicas no existían arcos de seguridad y aseguró que ya se trabaja en nuevos protocolos para impedir que cualquier persona pueda ingresar con un arma de fuego. También informó que desde el año pasado se incrementó el presupuesto de vigilancia para estos espacios históricos.
Lo ocurrido en Teotihuacán no solo dejó víctimas y heridos en uno de los sitios más emblemáticos del país. También exhibió fallas serias de prevención en un espacio turístico e histórico que recibe visitantes de todo el mundo. El gobierno federal insiste en que se trató de un agresor solitario, pero el golpe a la percepción de seguridad ya está hecho y la presión para blindar estos lugares será inevitable.

