Senado aprueba jornada laboral de 40 horas… pero será gradual hasta 2030

Senado aprueba jornada laboral de 40 horas… pero será gradual hasta 2030

El Senado aprobó la reforma constitucional para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, pero el cambio no será inmediato. La implementación será gradual y todavía faltan ajustes en la Ley Federal del Trabajo para definir plazos, reglas y mecanismos de aplicación.

Durante la presentación del dictamen, la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre, presidenta de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, defendió la reforma con una frase contundente: “Trabajar menos horas no es producir menos, sino vivir mejor”. Señaló que la medida busca “devolver tiempo a las personas, tiempo para la familia, para el descanso, para la salud”.

El argumento central: salud y calidad de vida

Bañuelos recordó que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las jornadas prolongadas están asociadas con mayor fatiga, estrés y enfermedades físicas y mentales. Incluso advirtió que trabajar más de 55 horas semanales incrementa el riesgo de padecimientos cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

“Trabajamos más, descansamos menos y la productividad no crece en proporción”, sostuvo la legisladora, quien planteó que México necesita actualizar su marco laboral bajo una transición ordenada que tome en cuenta la capacidad de los sectores productivos.

¿Cómo será la reducción gradual?

El esquema aprobado contempla una transición ordenada:

  • 2027: la jornada pasará de 48 a 46 horas semanales
  • 2028: bajará a 44 horas
  • 2029: se reducirá a 42 horas
  • 2030: finalmente quedará en 40 horas semanales

Es decir, la reducción será de dos horas por año durante cuatro años, con la intención de permitir que empresas y sectores productivos se adapten sin afectar salarios ni operaciones.

Cambios en horas extra

La reforma también fija un nuevo límite de tiempo extraordinario.

El máximo permitido será de 12 horas extra por semana, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias y hasta por cuatro días. Las personas menores de 18 años no podrán realizar trabajo extraordinario.

En cuanto al pago:

  • Hasta 12 horas extra semanales deberán pagarse con 100% adicional sobre el salario ordinario.
  • Si se excede ese límite, el empleador deberá pagar un 200% adicional.

Este punto generó críticas de la oposición, que advirtió que, con las horas extra, la jornada podría alcanzar hasta 56 horas, superando incluso el esquema actual.

La “letra chiquita” que preocupa a la oposición

Aunque la reducción tuvo consenso general, legisladores de oposición señalaron que no quedó explícito en la Constitución el esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso.

La senadora Cristina Ruiz Sandoval (PRI) cuestionó que trabajar seis días no puede considerarse verdadero descanso: “Siguen siendo seis traslados, seis camiones, seis metros, seis días fuera de casa”.

El senador Clemente Castañeda (MC) advirtió que la reforma es insuficiente si no se garantiza de manera clara el derecho a dos días de descanso semanales. Por su parte, Marko Cortés (PAN) calificó el cambio como una “justicia a medias”, señalando que el 55% de los trabajadores en la informalidad no verá ningún beneficio.

También hubo críticas al aumento del límite de horas extra, pues podría incentivar jornadas más largas en lugar de promover la contratación de más personal.