La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Esteban Moctezuma dejará próximamente su cargo como embajador de México en Estados Unidos y que propondrá como sustituto a Roberto Lazzeri Montaño, actual director general de Nacional Financiera y del Banco Nacional de Comercio Exterior.
Aunque el nombramiento todavía debe pasar por el procedimiento diplomático correspondiente, el anuncio ya colocó sobre la mesa la pregunta política de fondo: por qué mover a Moctezuma en este momento y por qué apostar por un perfil financiero para la representación mexicana en Washington.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum confirmó el cambio y explicó que la propuesta todavía debe recorrer el camino formal antes de concretarse. “Trascendió que estamos proponiendo a Roberto Lazzeri como embajador en Estados Unidos. Tiene que seguir todo un procedimiento por eso no lo habíamos hecho público, apenas se tiene que enviar a Estados Unidos y ver si aceptan este proceso”, dijo la mandataria.
La presidenta sostuvo que la decisión se tomó con base en la experiencia de Lazzeri en el sector financiero, especialmente en un momento en el que la relación con Estados Unidos pasa por negociaciones relevantes para México. Según explicó, el hoy director de Nafin y Bancomext trabajó durante años en la Secretaría de Hacienda junto a Rogelio Ramírez de la O, lo que lo convirtió en un funcionario con conocimiento técnico y vínculos útiles para la interlocución bilateral.
“Él trabajó mucho tiempo en la Secretaría de Hacienda con Rogelio Ramírez de la O. Tiene una muy buena relación con todo el gobierno de México y también con las contrapartes en Estados Unidos porque esa era una de sus funciones en Hacienda”, afirmó.
¿Por qué se va Esteban Moctezuma?
Sheinbaum también dejó ver que el relevo está ligado al contexto actual de la relación entre México y Estados Unidos, particularmente por los temas económicos y comerciales que siguen abiertos. Bajo ese criterio, la experiencia financiera de Lazzeri aparece como una de las razones centrales para colocarlo en la embajada.
La propia presidenta señaló que su perfil fue considerado por “las negociaciones que hoy existen para la continuidad del T-MEC”, una señal de que el gobierno quiere a un representante con peso técnico en uno de los frentes más delicados de la agenda bilateral.
Respecto a Esteban Moctezuma, la mandataria reconoció públicamente su trabajo al frente de la embajada. Señaló que el actual diplomático ha desarrollado una “excelente labor” y explicó que todavía participa en negociaciones importantes para la administración federal, entre ellas los acuerdos de transporte y la coordinación frente a la crisis del gusano barrenador.
La presidenta también dejó claro que Moctezuma no saldrá del proyecto político de su gobierno. “Le estamos proponiendo otro espacio”, dijo, aunque aclaró que más adelante dará a conocer cuál será esa nueva responsabilidad.




