La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, negó que el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México haya provocado la muerte de especies marinas en las costas del estado. Sin embargo, pescadores, ambientalistas y ahora también Greenpeace México la desmintieron y sostienen que el daño ambiental sigue creciendo.
Nahle aseguró que las versiones sobre delfines y tortugas muertas eran falsas o estaban siendo exageradas. “Estuvieron circulando versiones de que había un delfín muerto en Alvarado, otro que había no sé donde, en Agua Dulce. (La Procuraduría del Medio Ambiente) me reportó una tortuga que no estaba manchada de hidrocarburo, que nos trajeron, es una tortuga que estaba revolcada en un sitio, nosotros vimos la tortuga y se regresó al mar”, declaró.
Pero la versión oficial choca con lo que se ha documentado en distintos puntos de la costa. De acuerdo con la Red del Corredor Arrecifal, la tortuga hallada muerta en la playa Villa del Mar, en el municipio de Veracruz, no sería un caso aislado. Según su recuento, ya van al menos ocho tortugas muertas en el litoral veracruzano: una en Cazones, cuatro en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y tres más en Coatzacoalcos.
También reportan delfines y un pelícano muertos
Nahle también desmintió la muerte de un delfín en la Isla del Amor, en Alvarado, registrada la noche del sábado 21 de marzo. Sin embargo, en Coatzacoalcos también se reportó el hallazgo de dos delfines y un pelícano sin vida tras la llegada del hidrocarburo.
Las denuncias no se limitan a la fauna. En entrevista con Latinus, Jairo Salgado Hernández, integrante de la Cooperativa Playa Salinas, mostró en video la llegada del chapopote y aseguró que el combustible ya dañó gravemente material de pesca.
“mira viejo puro chapo fue lo que agarramos, mira. Todas las redes llenas de chapo (…) pero dice mi amiga la gobernadora que aquí no hay, que no afectó”, dijo.
Salgado calculó que solo en la congregación Salinas, perteneciente a Alvarado, hay al menos 150 pescadores afectados. Además, exigió que el gobierno estatal repare el daño, al advertir que el hidrocarburo sigue aumentando y está golpeando directamente su forma de vida.
Ambientalistas reclaman falta de investigación formal
Desde Coatzacoalcos, Esteban Hernández, representante del Centro Ecoturístico y cuidado de tortugas Los Arrecifes, también rechazó la postura de la gobernadora y aseguró que la mortandad de especies es real.
“yo estoy aquí para desmentir todo lo que comenta la gobernadora, la verdad es que yo creo que hemos visto que todas las especies marinas se han muerto, tanto tortugas y delfines, como peces”, afirmó.
El activista cuestionó que, a 22 días del derrame, no exista todavía una investigación formal que permita dimensionar la magnitud real del daño ambiental.
“no hay una investigación formal, nadie sabe qué tanto es la afectación o la contaminación que deriva del crudo”, reclamó.
Greenpeace advierte que ya es un derrame “sin control”
A estas voces se sumó Greenpeace México, que advirtió que lo ocurrido en el Golfo de México “ya es un derrame petrolero sin control” y aseguró que la contaminación alcanza ya 630 kilómetros de costa, incluido el Corredor Arrecifal del Suroeste.
Mientras Pemex sostiene que lleva 85 por ciento de limpieza, comunidades afectadas y la Red Corredor Arrecifal denuncian que el chapopote sigue llegando a playas y arrecifes que ni siquiera han sido atendidos.
“Una vez más, el Golfo de México opera como zona de sacrificio ante los riesgos e impactos que implica la industria petrolera, así como la falta de capacidades y protocolos efectivos para su prevención, atención y mitigación”, lamentó la organización.




