La ministra María Estela Ríos González aclaró la polémica generada por una expresión utilizada durante una discusión jurídica en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En un comunicado, sostuvo que su referencia fue sacada de contexto y que no tuvo como finalidad cuestionar la integración familiar ni los derechos de las personas nacidas mediante técnicas de reproducción asistida.
La frase señalada se pronunció durante el análisis del proyecto de sentencia de la acción de inconstitucionalidad 154/2021. En esa discusión se revisó la constitucionalidad del artículo 3, fracción III, de la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, disposición que establece la denominación de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y la Familia en esa entidad.
La ministra afirmó de manera expresa que la referencia ilustrativa realizada en el marco del debate jurídico no buscó cuestionar la integración familiar de las personas nacidas mediante técnicas de reproducción asistida. También subrayó que esa expresión no debe extraerse del razonamiento específico en el que fue formulada, pues su propósito no era poner en duda ni la pertenencia familiar ni los derechos de ese sector.
En la nota, Ríos González explicó que el sentido de su intervención fue destacar que la violencia contra las mujeres puede presentarse en distintos ámbitos, incluido el familiar. Señaló además que esa idea encuentra sustento en el artículo 2 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belém do Pará.
La ministra añadió que su reflexión buscaba enfatizar que la noción de familia comprende a las mujeres como parte del ámbito social en el que se desenvuelven. Bajo esa lógica, indicó que todas las personas, incluidas las mujeres, forman parte de una familia y de un entorno social en el que pueden presentarse dinámicas de violencia que deben ser visibilizadas y atendidas por el Estado.
En ese mismo sentido, sostuvo que su intervención estuvo dirigida a subrayar que la violencia de género contra las mujeres no se limita a una circunstancia aislada de la comunidad, sino que también puede presentarse dentro del ámbito familiar. Por ello, señaló que las instituciones del Estado deben mantener mecanismos de protección amplios para la defensa integral de las mujeres y para eliminar cualquier tipo de violencia ejercida en su contra.
La polémica surgió después de que circularan notas periodísticas sobre una frase pronunciada durante la sesión. Sin embargo, la posición fijada posteriormente por la ministra busca cerrar filas en un punto concreto: su argumento, afirma, nunca pretendió descalificar a las personas nacidas mediante reproducción asistida, sino reforzar la necesidad de reconocer que la violencia contra las mujeres también puede existir en el espacio familiar




