Tras más de doce horas de discusión en tribuna, con lonas y pancartas, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 123 constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El dictamen fue avalado con 469 votos y enviado a los congresos estatales para su discusión y eventual aprobación. En lo particular, la votación fue de 411 votos a favor por parte de Morena, PAN, PVEM y PT, y 58 en contra del PRI y MC.
De acuerdo con el dictamen, “la jornada laboral será de 40 horas semanales en los términos que establezca la ley. Por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro”.
No obstante, la reducción será gradual. El calendario establece que en 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 bajará a 46 horas; en 2028 será de 44; en 2029 quedará en 42; y en 2030 entrará en vigor el esquema definitivo de 40 horas semanales.
La reforma también prevé un nuevo límite para las horas extraordinarias: hasta 12 horas pagadas al doble por semana, con la posibilidad de cuatro adicionales pagadas al triple en ese mismo periodo. Además, el dictamen puntualiza que “en ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará disminución de sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras”.
Nuevo esquema de horas extra
Actualmente, la ley permite 48 horas ordinarias semanales, hasta nueve horas extraordinarias pagadas al doble y posteriormente al triple sin un límite máximo definido, lo que en algunos sectores ha derivado en jornadas de hasta 80 o 90 horas por semana.
Con la reforma, las horas extraordinarias seguirán siendo voluntarias, pero tendrán un tope claro: 12 horas al doble y cuatro al triple, sin posibilidad de exceder ese máximo. Además, comenzarán a contabilizarse a partir de la hora 41 semanal y no desde la 49 como ocurre actualmente.
De esta forma, se establece un límite efectivo de 56 horas semanales y se prohíbe expresamente que personas menores de edad realicen horas extraordinarias.
Argumentos a favor de la reforma
Al presentar el dictamen de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo, el legislador morenista Pedro Haces subrayó que México se ubica entre los países que más horas trabajan al año, con alrededor de 2 mil 200 horas, muy por encima del promedio de mil 750 horas entre las naciones integrantes de la OCDE.
Sostuvo que esta fecha quedará registrada como el día en que se decretó desde la Constitución la reducción de la jornada laboral máxima a 40 horas semanales.
La propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum plantea tres ejes centrales: mejorar el bienestar al equilibrar la vida personal y laboral; aumentar la productividad mediante mayor eficiencia por hora trabajada; y reducir riesgos a la salud asociados al estrés y al exceso de trabajo.
La reforma fija en el artículo 123 constitucional una semana laboral de 40 horas, es decir, ocho horas menos que el máximo actualmente permitido. Se mantiene el límite diario de ocho horas, por lo que, en condiciones ordinarias, la jornada semanal correspondería a cinco días laborales.
Transición hasta 2030
La implementación será progresiva para facilitar la adaptación de los centros de trabajo y proteger el empleo, según la versión oficial.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social señaló que el objetivo central es reducir el agotamiento laboral y ampliar el tiempo disponible para la vida personal. Se estima que más del 64 por ciento de las personas trabajadoras en México laboran actualmente más de 41 horas semanales.
El proyecto ahora deberá ser aprobado por la mayoría de los congresos estatales para que la reforma pueda entrar en vigor conforme al calendario establecido.




