Ponen precio a Groenlandia: EU podría adquirir la isla por 700 mil millones de dólares
Estados Unidos volvió a poner a Groenlandia en el centro del debate internacional luego de que analistas y medios estadounidenses estimaran que el territorio podría tener un valor aproximado de 700 mil millones de dólares, en un escenario hipotético de compra por parte de Washington.
La cifra surge de análisis publicados en The Washington Post y The Wall Street Journal, que retomaron evaluaciones de expertos en geopolítica, defensa y recursos naturales sobre el valor estratégico de la isla más grande del mundo.
¿De dónde sale la cifra de 700 mil millones?
De acuerdo con los reportes, el cálculo no está basado en el número de habitantes de Groenlandia, sino en una combinación de factores clave:
– Su ubicación estratégica en el Ártico
– La presencia de minerales críticos como tierras raras
– Potenciales reservas de petróleo y gas
– El control de nuevas rutas marítimas abiertas por el deshielo
– Su valor militar en sistemas de defensa y vigilancia
Especialistas citados por The Washington Post señalan que, bajo criterios económicos y estratégicos similares a los utilizados en adquisiciones territoriales históricas, Groenlandia podría alcanzar un valor cercano a los 700 mil millones de dólares.
El interés de EU en el Ártico
Medios como The Wall Street Journal explican que el renovado interés estadounidense responde al avance de Rusia y China en el Ártico, región que se ha convertido en un nuevo frente de competencia global.
Estados Unidos mantiene desde hace décadas una base militar en Groenlandia, actualmente conocida como Base Espacial Pituffik, considerada clave para la defensa antimisiles y la vigilancia del hemisferio norte.
Analistas en seguridad citados por estos medios advierten que el Ártico será una de las zonas más disputadas en las próximas décadas, tanto por recursos como por control estratégico.
La postura de Groenlandia y Dinamarca
Autoridades de Groenlandia y Dinamarca han rechazado de manera reiterada cualquier posibilidad de venta. El gobierno groenlandés ha sido enfático en que el territorio no está en venta y que su futuro debe decidirse por su población.
Dinamarca, por su parte, ha reforzado su discurso de soberanía y ha incrementado su inversión militar en la región ártica ante el creciente interés internacional.
Más que una compra, una señal geopolítica
Aunque no existe una negociación formal ni un plan concreto de adquisición, el hecho de ponerle precio a Groenlandia refleja el nuevo tablero geopolítico que se está configurando en el Ártico.
Para analistas citados por The Washington Post, el debate no es económico, sino estratégico: quién controla el Ártico, quién domina sus rutas y quién accede primero a sus recursos.




