El futuro del T-MEC vuelve a tambalearse. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza en privado la posibilidad de retirar a su país del acuerdo comercial con México y Canadá, según revelaron personas familiarizadas con las discusiones internas en Washington.
De acuerdo con las fuentes, Trump preguntó a sus asesores por qué no debería abandonar el pacto que él mismo negoció y firmó durante su primer mandato. Aunque no ha anunciado formalmente una salida, el solo planteamiento introduce incertidumbre en medio del proceso de revisión obligatoria del acuerdo.
La Casa Blanca evitó confirmar una decisión concreta, pero funcionarios señalaron que Trump busca mantener abiertas todas sus opciones de negociación. El Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró que no es viable aprobar automáticamente los términos pactados en 2019 y que la administración pretende incorporar ajustes en áreas estratégicas.
¿Puede Trump salirse del T-MEC?
El acuerdo contempla una revisión antes del 1 de julio, fecha en la que podría renovarse por 16 años más. Si no hay consenso, se activaría un periodo de revisiones anuales durante una década, hasta 2036.
Cualquier país miembro puede anunciar su intención de retirarse con seis meses de anticipación. Una decisión de EU sacudiría una de las relaciones comerciales más importantes del mundo, que abarca cerca de 2 billones de dólares en bienes y servicios.
Trump ha elevado la presión sobre México y Canadá, no solo en temas comerciales, sino también en asuntos como migración, narcotráfico, defensa y energía. Ha amenazado con imponer aranceles de hasta 100% a productos canadienses si Ottawa firma acuerdos con China, así como gravámenes a ciertos productos mexicanos y a países que envían petróleo a Cuba.
El propio mandatario ha lanzado mensajes contradictorios. En una visita a una planta de Ford calificó el acuerdo como “irrelevante”, mientras que en mayo pasado lo describió como “excelente”, aunque advirtió que en 2026 podría “ajustarlo o rescindirlo”.
Impacto económico inmediato
Una eventual salida de EU implicaría que exportaciones mexicanas y canadienses quedarían expuestas a aranceles más altos. Actualmente, la mayoría de los bienes que circulan bajo el T-MEC están exentos de impuestos comerciales.
México y Canadá son los principales socios comerciales de Estados Unidos y los mayores compradores de productos estadounidenses, según cifras de 2024. Una ruptura podría detonar represalias comerciales y afectar cadenas de suministro que llevan tres décadas integradas.
En el sector automotriz, por ejemplo, las reglas de origen más estrictas fueron uno de los puntos centrales de la renegociación impulsada por Trump. Ahora, Washington busca endurecer aún más esos requisitos, reforzar la cooperación en minerales críticos y fortalecer medidas laborales y antidumping.
¿Negociación o amenaza?
Analistas consideran que la postura de Trump podría ser una herramienta de presión para obtener concesiones adicionales antes de la revisión formal. Sin embargo, la incertidumbre ya genera inquietud entre inversionistas y líderes empresariales.
El riesgo político también pesa. Un escenario de aranceles más altos podría elevar costos de productos y afectar el costo de vida en Estados Unidos rumbo a las elecciones intermedias.
Aunque no hay anuncio oficial de retiro, la sola posibilidad coloca al T-MEC en una nueva etapa de tensión. Y para México, cuyo modelo exportador depende en gran medida del mercado estadounidense, cualquier movimiento en Washington tiene efectos directos sobre su estabilidad económica.




