Gabriel Abaroa Martínez, padre de Liliana Abaroa, exintegrante de Pandora, murió a los 94 años, dejando detrás una trayectoria propia dentro de la música y la cultura mexicana. Su nombre no solo estuvo ligado a una familia reconocida en el espectáculo, sino también a décadas de trabajo como compositor, escritor y promotor de la memoria musical del país.
La noticia fue confirmada por su hijo Alejandro Abaroa, compositor y productor musical, quien lo despidió con un mensaje en redes sociales: “Este jovenazo de casi 94 añitos hoy nos deja para reunirse con Diosito. Se fue en paz y dejando a toda la familia con el gran orgullo de haberlo tenido como esposo, papá, abuelo, hermano, hijo y amigo. Hoy festejamos todo este tiempo que vivió como solo él lo supo hacer… Gracias papá por todo!”.
Una vida entre la creación, la escritura y la memoria musical
Aunque fue arquitecto de profesión, Gabriel Abaroa construyó una identidad pública ligada a la música y a la investigación cultural. Fue autor de El Flaco de Oro, biografía de Agustín Lara publicada en 1993, obra con la que profundizó en la vida y el legado de uno de los compositores más importantes de México.
Su relación con la obra de Agustín Lara no fue ocasional. Durante años mantuvo un interés constante por estudiar su trayectoria y difundir su dimensión artística. Esa dedicación fue reconocida en 2020, cuando recibió el Premio Agustín Lara, distinción que confirmó el peso de su trabajo dentro de ese ámbito cultural.
Además de su faceta como escritor, Gabriel Abaroa también formó parte de una historia musical construida en familia. Junto con su esposa Cristina Suzarte y sus hijos impulsó La Familia Musical Abaroa, proyecto que tuvo presencia en la televisión mexicana y llegó a presentarse en espacios de alto alcance popular como Siempre en Domingo.
Un apellido ligado al espectáculo, pero con obra propia
El apellido Abaroa siguió presente en el mundo del entretenimiento a través de sus hijos. Liliana Abaroa tuvo una etapa como integrante de Pandora, mientras que Alejandro Abaroa desarrolló una carrera como compositor y productor. Sin embargo, la figura de Gabriel Abaroa no depende solo de esos vínculos: su trayectoria tuvo peso propio por su trabajo creativo, su labor como biógrafo y su empeño en resguardar una parte de la memoria musical mexicana.
Su muerte cierra una vida larga y profundamente vinculada con la música. Más allá del parentesco con figuras conocidas, deja detrás una obra, una huella cultural y una historia familiar atravesada por el arte.

