A poco tiempo del arranque del Mundial de 2026, el avance en las reservas hoteleras dentro de las sedes mexicanas va por debajo de lo esperado. En la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la demanda sigue lejos de los niveles habituales para la temporada de verano, y para la jornada inaugural las reservaciones rondan apenas el 36 por ciento.
Ese dato fue reportado por STR, una firma especializada en análisis comparativo de datos, mercado e información del sector hotelero. Desde esa plataforma se advirtió que la demanda vinculada con el torneo se está moviendo con mucha más lentitud de la prevista y que, en lugar de dispersarse con fuerza desde meses antes, podría concentrarse más cerca de las fechas de los partidos.
Patricia Boo, directora regional para América Latina de STR, explicó que este comportamiento no significa necesariamente que no vaya a existir demanda durante el Mundial, sino que el movimiento está llegando más tarde. En sus palabras, lo que se observa es una demanda “mucho más tardía” y que probablemente estará “muy concentrada”.
El contraste con las proyecciones oficiales es claro. El gobierno de México estimó la llegada de 5.5 millones de turistas durante el Mundial, pero las reservaciones que hoy aparecen en los libros todavía no reflejan ese volumen. Enrique Calderón, vicepresidente de Operaciones de Grupo Posadas, reconoció que el ritmo ha sido menor al esperado y resumió así el ambiente del sector: “Creo que estábamos un poco sobredimensionados con lo que iba a pasar en el Mundial”.
Guadalajara encabeza, Cancún no despega y la seguridad pesa en la percepción
Entre las tres sedes mexicanas, Guadalajara es la que muestra el mejor comportamiento hasta ahora. Para el partido entre México y Corea del Sur, la capital jalisciense reporta ocupaciones registradas del 50 por ciento, la cifra más alta entre las plazas mexicanas mencionadas en el reporte. En contraste, en la Ciudad de México el crecimiento de marzo a abril fue de apenas 6 puntos porcentuales.
El rezago no es exclusivo de México. El texto también señala que en Canadá las reservas avanzan lento, mientras que en Estados Unidos incluso hay menos habitaciones ocupadas para el torneo en comparación con el mismo periodo de 2025. Patricia Boo atribuyó parte de esta lentitud a la propia naturaleza de este Mundial, que tendrá tres países sede y grandes distancias territoriales, algo que podría modificar la forma en que se distribuyen los viajeros internacionales.
La expectativa está puesta en mercados emisores tradicionales como Alemania, Inglaterra, Argentina y Brasil, donde todavía hay dudas sobre qué ciudades elegirán los aficionados para viajar. Mientras tanto, el intento de usar a Cancún como polo complementario de atracción no ha dado resultado. Sus reservas para junio y julio están por debajo de lo normal, lo que indica que el flujo internacional no está llegando con fuerza a los destinos que no serán sede directa.
A este panorama se suma otro factor que complica el arranque de la demanda: la percepción de inseguridad. Según lo expuesto en el webinar “Más allá de la cancha. El impacto del Mundial en México”, organizado por Ipsos, el tema de la violencia ya está pesando en el ánimo de los viajeros y en la evaluación del evento. Enrique de la Madrid, exsecretario de Turismo, dijo que la seguridad es la principal preocupación de los mexicanos de cara al Mundial y añadió que hechos recientes, como los ocurridos en Teotihuacán, volvieron a exhibir los riesgos que observan tanto turistas nacionales como internacionales.
La señal que hoy deja el mercado hotelero es clara: el entusiasmo por el Mundial todavía no se traduce, al menos por ahora, en una ola fuerte de reservaciones en México. El torneo sigue siendo una gran apuesta turística, pero a estas alturas el movimiento real va bastante por detrás del discurso optimista con el que se había promovido.




