
A partir de este 16 de enero, en México queda formalmente prohibida la venta, distribución y comercialización de vapeadores y cigarrillos electrónicos, luego de que entrara en vigor la reforma constitucional aprobada a finales de 2024.
La medida no solo busca frenar el consumo de estos dispositivos, sino que también contempla sanciones penales severas, que incluyen multas económicas y hasta varios años de prisión, dependiendo del caso.
¿Qué queda prohibido desde hoy?
Con la entrada en vigor de la reforma, queda prohibido en todo el país:
- La venta de vapeadores y cigarrillos electrónicos
- Su distribución, importación y exportación
- La publicidad, promoción o patrocinio de estos productos
- La comercialización en cualquier modalidad, incluso en línea
La prohibición aplica tanto para productos con nicotina como sin ella, así como para dispositivos desechables o recargables.
¿Cuáles son las sanciones por vender o distribuir vapeadores?
Las sanciones están contempladas en distintas leyes, principalmente en el Código Penal Federal y en disposiciones sanitarias.
De acuerdo con la legislación vigente, quienes incumplan la prohibición pueden enfrentar:
- Multas económicas que pueden superar los cientos de miles de pesos
- Clausura de establecimientos
- Decomiso de mercancía
- Penas de prisión que pueden ir de 1 hasta 8 años, dependiendo de la gravedad del delito, reincidencia y volumen de productos
En casos de contrabando, distribución a gran escala o venta a menores, las penas pueden agravarse.
¿A quiénes aplica la prohibición?
La medida aplica para:
- Comerciantes formales e informales
- Tiendas físicas y en línea
- Distribuidores e importadores
- Personas que comercialicen vapeadores de forma individual o a pequeña escala
El consumo personal no es el foco principal de la sanción penal, pero la posesión con fines de venta sí puede derivar en consecuencias legales.
¿Por qué se prohibieron los vapeadores en México?
El gobierno federal argumentó que los vapeadores representan un riesgo para la salud pública, especialmente entre jóvenes y menores de edad, al promover el consumo de nicotina y otras sustancias.
Las autoridades también señalaron que estos dispositivos se convirtieron en una puerta de entrada al tabaquismo, además de que muchos productos se comercializan sin regulación sanitaria ni control de ingredientes.
¿Qué sigue ahora?
Con la entrada en vigor de la prohibición, se espera que autoridades sanitarias, fiscales y de seguridad refuercen operativos de vigilancia en comercios, puntos de venta informales y plataformas digitales.
El cumplimiento y la aplicación de sanciones marcarán la siguiente etapa de esta reforma, que ya comenzó a generar impacto inmediato en el mercado.



