Dos mexicanos se levantaron con un premio en la más reciente edición de los Global Music Awards. Se trata de Peso Pluma, por Ganga, y el compositor Antonio Juan-Marcos. El autor de Canto de Macario califica a su compañero de podio como «interesante».
«No tengo los referentes del contexto, ni del origen o las claves para tener una opinión muy informada», acepta, pero «es una combinación interesante» por la mezcla de referentes estadounidenses y mexicanos, «inclusive de folklor de la sierra, por los metales. Esa combinación ha sido inesperada».
La diferencia entre ambos premiados no es sólo la categoría (Peso Pluma en Video Musical; Juan-Marcos, en Concepto y Obra Original), sino que la obra de Antonio Juan-Marcos es una pieza de gran formato para orquesta, lo que llaman «triple madera» pues requiere una gran cantidad de músicos. Esta fue comisionada por la Orquesta Sinfónica de Minería para abrir su temporada de verano 2024. La idea de basarla en una obra literaria, cuenta Juan Marcos, vino de una conversación con Carlos Miguel Prieto, director titular de la Orquesta.
No es la primera vez que se basa en obras literarias para crear música. La ópera La sed de los cometas, comisionada por la UNAM y estrenada en 2022 con la soprano Cecilia Eguiarte, está basada en Sor Juana Inés de la Cruz; Macario, el cuento de Juan Rulfo, había ya inspirado una obra no sinfónica de Juan-Marcos: una pieza para trombón y electrónica. El compositor considera que la música ya está en la obra literaria en «la música de chirimía (un instrumento de viento similar al clarinete), el tambor imaginario que Macario quiere escuchar sonar, los sonidos que él podría escuchar en el entorno», explica.
Ahora, Juan Marcos quiere experimentar con el agua: ya sea imitando su sonido o usándola en recipientes para hacerla sonar. «Estoy muy interesado en buscar qué percusiones están hechas a base de percutir agua: tinacos, recipientes… ¿cuáles son las formas de hacer sonar el agua?», concluye.

