En los últimos meses una palabra empezó a sonar fuerte en TikTok y otras redes: “therian”. Videos de adolescentes actuando como animales, usando máscaras o moviéndose en cuatro patas prendieron la conversación y también la polémica. Pero… ¿qué significa realmente?
Un “therian” es una persona que dice identificarse, a nivel psicológico o espiritual, con un animal no humano. No se trata de que crean que físicamente se transforman, ni de algo literal. Es más bien una identidad interna: sienten que, en esencia, su identidad está ligada a otra especie.
La palabra viene de “therianthropy”, que combina términos griegos que significan “animal salvaje” y “humano”. Literalmente: humano-animal. Aunque la idea de humanos con rasgos animales existe desde mitologías antiguas, la comunidad moderna “therian” nació en los años noventa en foros de internet, principalmente en Estados Unidos.
Aquí es donde muchos se confunden.
No es lo mismo ser “therian” que ser “furro”. El “furry fandom” es una subcultura enfocada en personajes animales con rasgos humanos; es más artístico, más estético, más de comunidad creativa. Los “therian”, en cambio, hablan de una conexión identitaria interna con un animal específico y no necesariamente participan en eventos, disfraces o arte.
Entonces, ¿por qué explotó el tema ahora?
La respuesta es sencilla: TikTok. Jóvenes compartiendo experiencias personales en formato corto, visual y emocional. El algoritmo hizo lo suyo, el debate creció, y lo que era una comunidad relativamente discreta volvió tendencia mundial.
No es un fenómeno nuevo. Lo nuevo es la visibilidad.
Y como pasa siempre en redes, entre curiosidad, críticas y memes, el término quedó en el centro de la conversación pública.




