La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este lunes al más reciente informe de Amnistía Internacional sobre el Mundial de 2026 y dijo que espera que el torneo se desarrolle bien en los tres países sede. La organización advirtió que la Copa del Mundo podría convertirse en una plataforma para prácticas autoritarias si México, Estados Unidos y Canadá no ajustan su actuación a estándares internacionales de derechos humanos.

Durante la mañanera, Sheinbaum fue cuestionada sobre el contenido del reporte y respondió: “Yo espero que tengan un buen Mundial en todos los sentidos, en México, en Estados Unidos y en Canadá, y que los gobiernos de los estados y municipales den todas las facilidades para la asistencia a los estadios y para la llegada de visitantes. Eso ya depende de Estados Unidos y de Canadá; evidentemente nuestros deseos es que todo salga bien”.

El informe de Amnistía Internacional señala que solo cuatro de las 16 ciudades sede han publicado planes relacionados con derechos humanos y que ninguna de ellas contempla la protección de personas migrantes frente a posibles abusos. A partir de eso, la organización sostiene que el torneo ya no encaja en la clasificación de “riesgo medio” que la FIFA le había dado originalmente.

Amnistía pone la mira en migración, seguridad y protestas

El reporte pone especial atención en Estados Unidos. Según Amnistía, en 2025 las autoridades estadounidenses deportaron a más de 500 mil personas, una cifra que, de acuerdo con la organización, supera casi ocho veces el número de asistentes previstos para la final en el Estadio MetLife. También señala que ciudades como Dallas, Houston y Miami ya firmaron acuerdos para que fuerzas locales colaboren con el ICE, lo que aumentaría el riesgo de perfiles raciales y afectaciones contra comunidades migrantes.

La organización también recordó que en 2025 el presidente Donald Trump federalizó y desplegó cerca de 4 mil integrantes de la Guardia Nacional en Los Ángeles en respuesta a protestas contra operativos migratorios. Para Amnistía, ese tipo de antecedentes eleva las alertas sobre lo que podría ocurrir durante un evento de escala global como el Mundial.

En el caso de México, el informe apunta que el gobierno ha movilizado alrededor de 100 mil agentes de seguridad, incluidos militares, frente a los altos niveles de violencia. Amnistía advierte que esa presencia podría traducirse en riesgos adicionales para manifestantes. Incluso menciona a mujeres activistas mexicanas que planean una protesta pacífica durante el partido inaugural en el Estadio Azteca para exigir verdad, justicia y reparación por familiares desaparecidos.

La organización exige garantías para migrantes, periodistas y comunidad LGBTIQ+

Además de sus observaciones sobre seguridad y migración, Amnistía Internacional pidió garantías para la comunidad LGBTIQ+ y exigió que se reviertan prohibiciones de viaje que considera discriminatorias para entrar a Estados Unidos. Entre sus recomendaciones también aparecen la prohibición del uso de fuerzas armadas en tareas de seguridad civil, la protección a medios de comunicación y la creación de protocolos contra redadas indiscriminadas y detenciones arbitrarias.

La organización subraya que la responsabilidad no recae solo en los gobiernos. También considera que la FIFA, las federaciones nacionales y los patrocinadores tienen obligaciones directas para garantizar que los derechos de aficionados, jugadores, periodistas, trabajadores y comunidades locales sean respetados durante el torneo.

Con ese contexto sobre la mesa, Sheinbaum evitó confrontar directamente el informe y apostó por un mensaje más general. La presidenta dijo confiar en que el Mundial pueda desarrollarse sin problemas y que, tanto en México como en Estados Unidos y Canadá, existan condiciones para que el evento transcurra de forma adecuada.