La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que exista algún acuerdo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relacionado con la entrega de 37 narcotraficantes mexicanos a autoridades estadounidenses, y aseguró que la acción fue una decisión soberana del Estado mexicano.
Durante su conferencia, Sheinbaum subrayó que el traslado de los reclusos se realizó conforme a la ley y bajo mecanismos de cooperación bilateral ya existentes, sin que mediara negociación política ni condicionamientos por parte del gobierno de Estados Unidos.
La entrega de los reos fue decisión del Estado mexicano
La mandataria explicó que el traslado de los 37 internos se llevó a cabo a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos, pero dejó claro que México actuó de manera autónoma, con base en su marco legal y en acuerdos de cooperación judicial vigentes.
Sheinbaum insistió en que no hubo intercambio, presión ni concesiones a cambio de la entrega, y que el procedimiento se ejecutó con pleno respeto a la soberanía nacional.
Sin pactos políticos ni presiones de Washington
La presidenta descartó versiones que apuntaban a un supuesto entendimiento con Trump en materia de seguridad o migración como condición para el traslado de los narcotraficantes. Señaló que la cooperación con Estados Unidos no implica subordinación y que cada acción se evalúa caso por caso.
Además, recordó que este tipo de entregas han ocurrido en administraciones anteriores y forman parte de la colaboración internacional contra el crimen organizado.
Compromiso de no solicitar pena de muerte
Sheinbaum confirmó que, como parte del procedimiento legal, el gobierno de Estados Unidos se comprometió a no solicitar la pena de muerte contra los reos entregados, en apego a los principios constitucionales de México.
El traslado de los 37 narcotraficantes se convierte así en una de las mayores entregas de internos a Estados Unidos en lo que va de 2026.




