El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró este jueves la primera reunión de su Junta de Paz, una nueva institución enfocada inicialmente en la reconstrucción y estabilización de Gaza, con una inversión inicial de 10 mil millones de dólares por parte de Washington.
La ceremonia se llevó a cabo en el Instituto de la Paz en Washington, que fue rebautizado con el nombre del mandatario. Durante el acto, Trump destacó sus iniciativas en distintos conflictos internacionales y advirtió a Irán que deberá firmar pronto un acuerdo sobre sus ambiciones nucleares y militares.
Al lanzamiento acudieron cerca de dos docenas de mandatarios, entre ellos el presidente de Argentina, Javier Milei, y el de Paraguay, Santiago Peña. También participaron países del Golfo, Japón y otras naciones que comprometieron aportaciones económicas adicionales para financiar las obras de rehabilitación en la franja de Gaza.
El jefe de la administración provisional para Gaza, Ali Shaath, agradeció el respaldo estadounidense y afirmó que la nueva instancia buscará consolidar esfuerzos internacionales en favor de la estabilidad del territorio.
Estructura, seguridad y participación internacional
La administración provisional de Gaza comenzará con la conformación de una fuerza policial integrada por Egipto y Jordania. Además, Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania aportarán tropas militares para apoyar las tareas de seguridad.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la Junta de Paz surge tras el alto el fuego negociado en octubre por el gobierno de Trump, con apoyo de Qatar y Egipto, para poner fin a dos años de guerra en Gaza. Actualmente, el plan se encuentra en una segunda fase centrada en el desarme de Hamas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha señalado que el desarme es un punto central para la seguridad de Israel, mientras que Hamas ha pedido que cualquier mecanismo internacional obligue a Israel a respetar el alto el fuego y levantar el asedio sobre el territorio.
Alcance político y poder de veto
Según los lineamientos anunciados por la Casa Blanca, Trump tendrá poder de veto sobre la Junta de Paz y podrá mantenerse al frente de la iniciativa incluso después de dejar el cargo. Los países que deseen integrarse de manera permanente, más allá del mandato inicial de dos años, deberán aportar mil millones de dólares.
Funcionarios estadounidenses señalaron que, aunque el enfoque actual está en Gaza, la Junta de Paz podría ampliar su alcance a otros focos de tensión global. El mandatario reiteró sus críticas a Naciones Unidas, al considerar que no ha cumplido plenamente su potencial en la gestión de conflictos internacionales.




