La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que, hasta ahora, el conflicto entre EU e Irán no ha generado afectaciones económicas en México. Durante su conferencia matutina afirmó que el tipo de cambio se mantiene estable pese a la volatilidad internacional provocada por los recientes ataques en Medio Oriente.
“El peso se mantuvo, está en el margen”, señaló la mandataria, al subrayar que los mercados financieros nacionales no han registrado movimientos abruptos frente al dólar. Aunque reconoció el entorno de tensión global, sostuvo que la economía mexicana ha resistido sin sobresaltos inmediatos.
Sin embargo, el mercado energético sí reaccionó. Tras los ataques de EU e Israel contra Irán y la respuesta iraní, el precio del petróleo se disparó. El West Texas Intermediate (WTI) superó los 72 dólares por barril con incrementos superiores al 8%, mientras que el Brent rebasó los 79 dólares por barril.
El alza responde al riesgo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier interrupción prolongada en esa ruta podría presionar los precios internacionales del crudo y, eventualmente, impactar combustibles y cadenas de suministro.
Ante este escenario, Sheinbaum explicó que el gobierno puede ajustar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para evitar que aumentos abruptos en el petróleo se trasladen directamente al precio de la gasolina. Señaló que Hacienda mantiene monitoreo semanal de la situación internacional.
En el plano diplomático, la presidenta también cuestionó el papel de la ONU frente a la escalada bélica y afirmó que el organismo ha dejado de cumplir su función original. Aunque el petróleo ya registra aumentos significativos, el gobierno federal insiste en que la economía mexicana se mantiene estable mientras continúa el seguimiento a los mercados.




