EU advierte que está listo para lanzar ofensiva militar contra cárteles en América Latina

EU advierte que está listo para lanzar ofensiva militar contra cárteles en América Latina

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió que su país está preparado para lanzar una ofensiva militar contra los cárteles del narcotráfico incluso sin apoyo de otros países, aunque afirmó que Washington prefiere hacerlo en coordinación con gobiernos de la región.

Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario. Sin embargo, es nuestra preferencia y es la meta de esta conferencia que lo hagamos todo junto con ustedes, con nuestros vecinos y aliados”, declaró Hegseth durante su discurso inaugural en Miami.

El funcionario encabezó la conferencia “Américas contra los cárteles”, realizada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) en Florida, donde pidió a los países de la región intensificar su combate contra lo que calificó como “narcoterroristas”.

Entre los asistentes hubo representantes militares y de seguridad de varios países latinoamericanos, aunque México, Colombia y Brasil no enviaron delegaciones.

EU plantea una ofensiva más agresiva contra el narcotráfico

Durante el encuentro, Hegseth sostuvo que los gobiernos de la región deben “ir a la ofensiva contra los narcoterroristas” y reforzar la cooperación en seguridad.

“Apenas hemos comenzado a trabajar con ustedes. Ustedes deben hacer más y nosotros debemos hacer más para atacar a los grupos narcoterroristas en todas las áreas. Desmantelaremos las redes de narcoterroristas en este hemisferio y negaremos el acceso a los adversarios estatales que los apoyen”, afirmó.

La conferencia se realizó pocos días después de una operación militar conjunta entre Estados Unidos y Ecuador contra organizaciones criminales, tras una visita del comandante del Southcom, Francis Donovan, al país sudamericano.

Además, la administración del presidente Donald Trump ha ejecutado la operación “Lanza del Sur”, bajo la cual se han destruido 44 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Pacífico y el Caribe, con un saldo reportado de al menos 150 muertos.

Donovan advirtió que Estados Unidos continuará actuando en la región. “Somos su socio principal para trabajar, junto y mediante sus naciones, para alcanzar objetivos compartidos, pero cuando sea necesario, no dudaremos en actuar”, dijo.

La estrategia de Washington contra los cárteles

Hegseth defendió esta política al señalar que más de un millón de estadounidenses murieron por sobredosis de drogas como fentanilo o cocaína durante la administración de Joe Biden (2021-2025).

También aseguró que el tráfico de personas creció hasta 2,000% y alcanzó un valor de 13 mil millones de dólares en 2022, mientras que el continente americano, pese a tener una octava parte de la población mundial, concentra un tercio de los crímenes violentos.

Esta es una conferencia operativa para acercar más a nuestros países hacia un objetivo compartido y hacerlo de manera agresiva. No es una calle de una vía, cada socio en esta región tiene que hacer más e invertir más en seguridad también”, sostuvo el funcionario.

“La fuerza militar es la única forma de derrotar a los cárteles”

Durante el mismo encuentro, Stephen Miller, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, afirmó que los cárteles solo pueden ser derrotados mediante fuerza militar.

“Hemos aprendido después de décadas de esfuerzo que no existe una solución de justicia penal para el problema de los cárteles”, dijo ante líderes de defensa latinoamericanos.

“La razón por la que esta es una conferencia con líderes militares y no una conferencia de abogados es porque estas organizaciones solo pueden ser derrotadas con el poder militar”, añadió.

La postura marca un cambio en la estrategia de Washington, que ahora equipara a los cárteles con organizaciones terroristas como Al Qaeda o el Estado Islámico, una política que ha generado críticas de expertos legales y legisladores demócratas.

Algunos aliados tradicionales de Estados Unidos en la región han expresado reservas sobre este enfoque, como Colombia, que decidió no participar en la reunión.

Analistas señalan que la conferencia busca reunir a gobiernos cercanos a Washington para impulsar nuevos esquemas de cooperación militar contra el narcotráfico, tomando como ejemplo reciente la colaboración con Ecuador.