Algo relevante está ocurriendo dentro de la industria del entretenimiento digital y esta vez no tiene que ver con precios, cancelaciones o nuevas franquicias. La discusión ahora gira en torno a quién crea las historias que llegan a la pantalla y qué papel jugará la tecnología en ese proceso. En ese contexto, Disney confirmó un movimiento que obliga a toda la industria a mirar con atención.
The Walt Disney Company anunció que su plataforma de streaming comenzará a integrar contenido generado con inteligencia artificial como parte de su catálogo oficial. No se trata de una prueba aislada ni de un experimento oculto, sino de una decisión estratégica que marcará una nueva etapa en su modelo de producción.
Contenido breve generado con IA llegará en 2026
La confirmación vino directamente de Bob Iger, director ejecutivo de la compañía, quien adelantó que hacia finales de septiembre de 2026 comenzarán a publicarse en Disney+ videos breves creados íntegramente con inteligencia artificial.
Estos contenidos no serán largometrajes ni episodios tradicionales. Se tratará de piezas cortas, de hasta 30 segundos, pensadas para el consumo rápido y la experimentación visual dentro de la plataforma.
Para esta nueva línea de producción, Disney utilizará Sora, la herramienta de OpenAI capaz de generar video a partir de texto. La incorporación de esta tecnología en una plataforma de alcance global representa uno de los pasos más concretos hasta ahora en la integración comercial de IA generativa dentro del entretenimiento masivo.
Personajes clásicos reinterpretados por algoritmos
Según lo informado, los primeros contenidos con inteligencia artificial estarán basados en universos emblemáticos de la compañía, incluidos Disney, Marvel, Pixar y Star Wars. Los algoritmos generarán escenas alternativas, versiones experimentales y situaciones que no forman parte del canon narrativo tradicional.
Desde la empresa se ha aclarado que estos materiales no buscan sustituir producciones existentes ni reemplazar el trabajo creativo humano, sino añadir una capa experimental al catálogo. Aun así, la decisión abre preguntas relevantes sobre autoría, derechos creativos y el futuro del trabajo artístico en la industria audiovisual.
Un movimiento calculado que marca agenda
Disney ha insistido en que la inteligencia artificial funcionará como una herramienta complementaria. Sin embargo, la reacción dentro del sector ya muestra posiciones encontradas. Para algunos, se trata de una evolución natural hacia formatos más cortos y tecnológicos. Para otros, es una señal de alerta sobre el rumbo que podría tomar la producción de contenidos.
Lo cierto es que la compañía no está improvisando. Desde hace años invierte en tecnología, análisis de datos y nuevas formas de narración. Integrar inteligencia artificial generativa a su ecosistema responde a una estrategia clara: posicionarse, una vez más, a la vanguardia del entretenimiento global.
Más allá del debate, el mensaje para el resto de las plataformas es evidente. La inteligencia artificial ya no es una posibilidad futura. Es una herramienta que empieza a formar parte del presente del streaming y que redefine cómo se conciben, producen y consumen las historias.




