El gobierno municipal de Bahía de Banderas, encabezado por el alcalde Héctor Santana, autorizó un permiso de construcción para un desarrollo turístico en Playa Las Cocinas, en Punta de Mita, Nayarit, y por esa licencia recibió 21 millones 528 mil 481.64 pesos.

El permiso fue emitido el 23 de abril de 2025 a favor de Proyecto H5 Nayarit, S.A. de C.V., empresa relacionada con Grupo DINE. La autorización permite levantar un complejo con casas, departamentos, albercas, hotel y áreas de servicio en una superficie de más de 58 mil metros cuadrados, con una vigencia de 1,080 días.

En el expediente también aparece como responsable técnico de la obra el arquitecto Juan Salvador Camberos Vejarde. La autorización fue firmada por la Dirección de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del municipio, a cargo de Juan Edel Castro Sotelo.

El problema es que esa autorización municipal choca con documentos federales que ya existían sobre esa misma zona. Según la información del caso, la concesión otorgada por la autoridad ambiental desde 2004 para ese punto de Punta de Mita establecía un uso únicamente de protección, es decir, para conservar la zona costera y mantener libre el paso en la playa.

El permiso municipal choca con restricciones federales

La parte más delicada del caso está ahí: mientras el municipio dio luz verde para construir un desarrollo turístico de gran tamaño, la documentación federal citada en el expediente marca que esa franja costera debía mantenerse bajo un uso de protección.

Además, el permiso municipal se apoyó en trámites como uso de suelo, compatibilidades urbanísticas, factibilidades de agua y drenaje, y una manifestación de impacto ambiental fechada en el año 2000, sin una actualización específica para el proyecto actual.

Esto contrasta con resoluciones posteriores de la Semarnat, emitidas en 2025, en las que la dependencia señaló que las obras planteadas en esa zona no podían justificarse como trabajos urgentes y que necesitaban autorización ambiental previa. Entre esas intervenciones están la colocación de roca, el manejo de sedimentos y la reubicación de vegetación.

En otras palabras: por un lado el municipio autorizó construir; por otro, la autoridad federal ya había advertido que en esa zona no se podían realizar trabajos de ese tipo sin un permiso ambiental formal.

Vecinos protestan por la obra y exigen claridad en los permisos

El proyecto que se busca levantar en Playa Las Cocinas tendría una inversión aproximada de 10 mil millones de pesos y, según sus promotores, generaría más de mil empleos. Pero mientras las autoridades y la empresa destacan el impacto económico, en la zona crece el rechazo de habitantes de Punta de Mita.

Vecinos han realizado protestas y un plantón en la playa para exigir la suspensión del proyecto, el respeto al acceso público a la costa y mayor claridad sobre los permisos entregados. También han denunciado posibles afectaciones al ecosistema costero y actos de presión por parte de autoridades estatales.

La protesta incluso se extendió a Tepic, donde manifestantes se instalaron frente a Palacio de Gobierno con toallas y sombrillas para exigir playas libres y una revisión real del impacto ambiental del proyecto.

Hasta ahora, el gobierno de Bahía de Banderas no ha explicado públicamente a detalle la licencia que autorizó. En declaraciones previas en redes sociales, el alcalde Héctor Santana aseguró que su administración actúa conforme a la ley y que el caso se revisa en mesas de trabajo con autoridades federales, estatales, la empresa y habitantes de la zona. Por su parte, el gobierno de Nayarit, encabezado por Miguel Ángel Navarro, de Morena, ha defendido el desarrollo inmobiliario, aunque insiste en que el acceso público a las playas seguirá garantizado.