Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que Ali Larijani, una de las principales figuras del aparato de seguridad iraní, murió durante una serie de ataques aéreos nocturnos lanzados contra distintos objetivos en Irán. La versión fue respaldada por el ministro de Defensa, Israel Katz, y por el primer ministro Benjamin Netanyahu.

De acuerdo con la versión israelí, en la misma ofensiva también fue abatido Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij, una organización paramilitar vinculada al sistema de seguridad iraní y señalada por su participación en tareas de control interno y represión.

Netanyahu reforzó esa postura con una declaración pública en la que afirmó: “Esta mañana eliminamos a Ali Larijani. Ali Larijani era el jefe de la Guardia Revolucionaria, ese grupo de matones que en realidad dirige Irán”.

Los ataques habrían golpeado infraestructura ligada a la milicia Basij

Según los reportes citados por medios internacionales, los bombardeos estuvieron dirigidos contra instalaciones que Israel identifica como parte de infraestructura operativa y logística de la milicia Basij. Entre los blancos alcanzados se encontrarían puntos utilizados para mantenimiento, reparación y resguardo de vehículos empleados en operaciones.

Reportes preliminares también apuntan a la muerte de cientos de integrantes y mandos de campo durante la misma ofensiva, en uno de los episodios más intensos de la escalada reciente entre Israel e Irán.

La muerte de Larijani, de confirmarse plenamente, representaría uno de los golpes más severos contra la estructura de seguridad iraní en el actual conflicto, por el peso político y operativo que tenía dentro del régimen.