Ejército de Israel asegura haber matado al jefe de Inteligencia de Hezbolá

Ejército de Israel asegura haber matado al jefe de Inteligencia de Hezbolá

El Ejército de Israel aseguró este lunes que mató a Hussein Moukalled, identificado como jefe del cuartel general de inteligencia de Hezbolá, durante un ataque realizado en Beirut la noche del domingo. En un comunicado oficial, las fuerzas israelíes señalaron que se trató de un “ataque preciso” en la capital libanesa y calificaron a Moukalled como un “terrorista” clave dentro de la estructura operativa del grupo chií.

El anuncio se produce en medio de una escalada regional que ya involucra a Israel, Estados Unidos, Irán y ahora nuevamente al Líbano. Según la versión israelí, el bombardeo en Beirut fue una represalia directa por el lanzamiento de misiles y drones por parte de Hezbolá contra territorio israelí, en lo que representa el primer ataque del grupo desde el alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024.

Hezbolá entra de nuevo en la guerra

La ofensiva del movimiento islamista proiraní marca la ampliación formal del conflicto, luego de que Estados Unidos e Israel atacaran objetivos estratégicos en Irán y posteriormente se confirmara la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei. En respuesta, los Guardianes de la Revolución anunciaron ataques contra oficinas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y contra instalaciones militares.

El portavoz del Ejército israelí, Effie Defrin, advirtió que Hezbolá “pagará caro” por haber lanzado una salva de misiles y drones contra Israel. Además de confirmar la muerte de Moukalled, Israel afirmó que mantiene en la mira a otros altos mandos del grupo, incluido su líder Naim Qasem.

En paralelo, Israel aseguró estar llevando a cabo un “ataque de envergadura” en el “corazón de Teherán” y bombardeos simultáneos con “cientos de aviones” tanto en Irán como en territorio libanés.

Beirut bajo explosiones y miles de desplazados

Periodistas internacionales reportaron fuertes explosiones en Beirut durante la madrugada. Numerosas familias huyeron del sur del Líbano en vehículos cargados con pertenencias, mientras el gobierno libanés intentaba contener la situación ordenando la prohibición de actividades militares de Hezbolá y exigiendo la entrega de armas.

Las autoridades libanesas informaron al menos 31 muertos tras los bombardeos. En Irán, la Media Luna Roja elevó a 555 el número de fallecidos desde el inicio del conflicto. Estas cifras no han podido ser verificadas de manera independiente.

Guerra regional y caos energético

El conflicto ya rebasa las fronteras inmediatas. Ataques y explosiones han sido reportados en ciudades como Doha, Abu Dabi y Dubái. En Kuwait, se registró humo sobre la embajada estadounidense y tres aviones militares norteamericanos se estrellaron sin víctimas tras un error de las defensas antiaéreas locales.

Además, instalaciones energéticas estratégicas, incluida una refinería saudita y plantas de gas en Catar, resultaron afectadas, obligando a suspender producción de gas natural licuado. El estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado, lo que ha disparado los precios internacionales del petróleo y el gas.

El conflicto, que inició con ataques cruzados entre Israel, Estados Unidos e Irán, ahora suma a Hezbolá como actor directo. La región enfrenta uno de los momentos de mayor tensión militar en años recientes.