La Corte Suprema de Estados Unidos invalidó este martes una ley del estado de Colorado que prohibía las llamadas terapias de conversión para menores LGBT+, al concluir que esa norma vulnera la libertad de expresión.

Estas terapias buscan modificar la orientación sexual o la identidad de género de personas LGBT+ para “reconvertirlas” en heterosexuales, bajo una lógica que asimila la homosexualidad a una enfermedad o a un trastorno mental. La ley de Colorado las prohibía desde 2019 para menores de edad, como ocurre también en una veintena de estados del país.

La decisión del máximo tribunal se tomó por mayoría de 8 votos contra 1 y dio la razón a Kaley Chiles, una consejera psicológica cristiana que impugnó la ley al considerar que el texto le impedía expresar sus puntos de vista y violaba la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege la libertad de expresión.

La mayoría de la Corte dice que la ley censuraba opiniones

El magistrado conservador Neil Gorsuch, al escribir la decisión mayoritaria, sostuvo que la ley de Colorado no solo prohibía intervenciones físicas, sino que también censuraba el discurso de la demandante. Según su argumento, la forma en que se aplicó la norma regulaba lo que Kaley Chiles podía o no podía decir y discriminaba con base en el punto de vista.

Gorsuch afirmó que la Primera Enmienda funciona como un escudo frente a cualquier intento de imponer una ortodoxia de pensamiento o de palabra en Estados Unidos, y defendió que todo ciudadano tiene un derecho inalienable a pensar y hablar libremente. Con esa lógica, la Corte ordenó devolver el caso a instancias inferiores para que revisen sus decisiones previas a la luz de esta nueva sentencia.

La única jueza que votó en contra fue la progresista Ketanji Brown Jackson, quien acusó a sus colegas de abrir una “caja de Pandora” al debilitar la capacidad de los estados para regular el ejercicio de profesiones médicas, con posibles daños a la salud de los estadounidenses.

El abogado de Kaley Chiles, James Campbell, de la organización conservadora Alliance Defending Freedom, celebró el fallo como una victoria para la libertad de expresión, el sentido común y las familias que, según dijo, buscan ayuda para sus hijos.

La sentencia se da en un contexto político más amplio. Desde su regreso al poder en 2025, Donald Trump anunció que las autoridades de Estados Unidos solo reconocerían dos sexos definidos al nacer, masculino y femenino, y firmó un decreto para poner fin a ayudas públicas relacionadas con tratamientos de transición para menores.

Además, en junio, la propia Corte Suprema permitió al estado de Tennessee prohibir a menores transgénero el acceso a tratamientos de transición. El fallo sobre Colorado se inserta así en una etapa de decisiones judiciales y políticas que están reconfigurando el trato legal hacia personas LGBT+ en Estados Unidos.

Las terapias de conversión están prohibidas, al menos parcialmente, en numerosos países y han sido rechazadas por organizaciones de salud como la Asociación Americana de Psicología y el Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido. La ONU ha pedido su prohibición mundial al considerarlas discriminatorias, humillantes y violatorias de la integridad física de las personas.