Saúl «Canelo» Álvarez está de regreso y la expectativa ya se siente en el aire. Luego de un 2025 nada sencillo, marcado por su derrota ante Terence Crawford en Las Vegas, el tapatío anunció que volverá a los cuadriláteros el próximo 12 de septiembre de 2026, nada más y nada menos que en Arabia Saudita, en una función bautizada como México contra el mundo.
El anuncio se hizo oficial junto a Turki Alalshikh, el poderoso jeque que mueve los hilos del boxeo en Medio Oriente. Lo único que no se reveló fue el nombre del rival… pero eso no ha evitado que medio planeta levante la mano para querer subirse al ring con el mexicano.
Canelo quiere revancha con la historia. Tras perder todos los cinturones del peso supermediano ante Crawford, quien después colgó los guantes, el objetivo del tapatío es claro: volver a la cima, recuperar títulos y demostrar que sigue siendo el rostro del boxeo mundial.
Y candidatos no faltan.
Entre los nombres que más ruido hacen está Hamzah Sheeraz, el británico invicto que viene de apagarle las luces a Edgar Berlanga y que muchos ven como una amenaza real. También aparece Christian Mbilli, francés poderoso, de esos que no saben lo que es perder y que ya pidió turno desde hace tiempo.
Pero si hablamos de morbo puro, ahí está David Benavidez. El Monstruo Mexicano, el rival que los fans llevan años pidiendo. Aunque Canelo nunca aceptó ese combate y Benavidez decidió subir de categoría, el pique sigue vivo y el nombre vuelve a circular con fuerza.
A la lista se suman Jermall Charlo, que quiere vengar a su hermano; Diego Pacheco, joven, invicto y con hambre de gloria; y Jacob Bank, danés silencioso pero bien posicionado en los rankings.
Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo, ya dejó claro que Canelo sigue siendo el número uno del organismo y que 2026 será un año clave para definir su legado.
La función no será solo una pelea. Será el debut de Canelo Promotions, con una cartelera donde boxeadores mexicanos enfrentarán a peleadores de todo el mundo, dejando el platillo fuerte para el final: el regreso del tapatío peleando por un título mundial.
El rival aún es un misterio, pero una cosa es segura: cuando Canelo pisa el ring, todos quieren estar del otro lado… aunque sepan que ahí se juegan algo más que una pelea.




