Acusan a Google de «grooming» a menores para que eviten el control parental

Google

Google fue acusada de hacerle grooming a menores de edad para evadir los controles parentales, luego de que saliera a la luz que la compañía envía mensajes a niños y adolescentes alentándolos a desactivar la supervisión de sus padres una vez que están por cumplir 13 años.

De acuerdo con una investigación publicada por medios británicos, Google estaría enviando notificaciones y correos electrónicos dirigidos a menores inscritos en cuentas familiares, explicándoles cómo pueden tomar control total de sus perfiles digitales y desactivar las restricciones impuestas por sus tutores legales.

Mensajes directos a menores antes de los 13 años

Las acusaciones señalan que Google contacta directamente a niños que utilizan cuentas supervisadas a través de su sistema Family Link, informándoles que, al cumplir 13 años, podrán eliminar los controles parentales sin necesidad del consentimiento de sus padres.

En esos mensajes, la empresa explica paso a paso cómo pasar de una cuenta supervisada a una cuenta estándar, lo que permitiría a los menores navegar sin filtros, descargar aplicaciones sin autorización y acceder libremente a contenidos en plataformas como YouTube, Google Play y otros servicios.

Padres y organizaciones de protección infantil consideran que este tipo de comunicaciones son inapropiadas, ya que colocan la decisión en manos de menores que aún no cuentan con la madurez suficiente para gestionar su seguridad digital.

“Una forma de manipulación”, acusan padres y expertos

Varios padres denunciaron que estas notificaciones socavan su autoridad y rompen acuerdos familiares sobre el uso responsable de internet. Expertos en protección infantil advirtieron que este tipo de prácticas pueden exponer a los menores a contenido sexual, violento o a riesgos como el acoso en línea y la explotación digital.

Las críticas se centran en que Google no solo informa sobre un cambio automático de edad, sino que presuntamente anima a los menores a ejercer ese control sin consultar a sus padres, normalizando la idea de ocultar o eludir la supervisión adulta.

La postura de Google

Google respondió que su política cumple con las leyes de privacidad infantil y que el cambio de control a los 13 años está alineado con regulaciones internacionales como el GDPR y otras normas de protección de datos.

La empresa sostiene que los padres pueden seguir involucrados en la experiencia digital de sus hijos, pero los críticos afirman que, en la práctica, el sistema facilita que los menores rompan la supervisión familiar con solo unos clics.

Debate abierto sobre seguridad infantil en plataformas digitales

El caso ha reavivado el debate sobre el papel de las grandes tecnológicas en la protección de menores y el límite entre informar derechos digitales y fomentar conductas que debilitan la supervisión parental.

Organizaciones civiles ya piden una revisión urgente de estas políticas y mayores responsabilidades para las plataformas que concentran la vida digital de millones de niños y adolescentes en todo el mundo.