La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este viernes que todavía no se conocen las causas del nuevo incendio registrado en la refinería Olmeca de Dos Bocas, en Tabasco, aunque adelantó que una posible explicación está en las altas temperaturas en la zona de almacenamiento de coque. La mandataria dijo que el siniestro fue controlado en aproximadamente dos horas y media y que, hasta ahora, no se reportan personas lesionadas.
Pemex confirmó que el fuego se originó en un área de almacenamiento de coque y sostuvo que la instalación continúa operando en condiciones seguras. La empresa añadió que su director general, Víctor Rodríguez Padilla, se trasladó al lugar para supervisar personalmente lo ocurrido y dar seguimiento a la investigación sobre el incidente.
El nuevo incendio vuelve a poner presión sobre una obra que no ha dejado de acumular cuestionamientos desde su inauguración. Apenas el 17 de marzo pasado, otro siniestro en la misma refinería dejó cinco personas muertas, entre ellas una trabajadora de Pemex y cuatro empleados de una empresa externa. Ese episodio reactivó críticas por las condiciones de seguridad del proyecto y por el entorno ambiental de la zona.
El incendio ocurre en medio de nuevos reclamos por contaminación en la zona
El caso no llega aislado. Esta misma semana se confirmó que dos escuelas ubicadas junto a la refinería, el jardín de niños Agustín Melgar y la primaria Abías Domínguez Alejandro, serán reubicadas tras años de denuncias de madres, padres y docentes por contaminación y afectaciones a la salud de los menores. Las familias han reportado alergias, irritación ocular, crisis asmáticas y exposición constante a químicos e hidrocarburos provenientes del complejo.
Por eso, aunque Sheinbaum y Pemex insisten en que no hay riesgo para la comunidad y en que la refinería sigue operativa, el nuevo incendio vuelve a golpear a Dos Bocas en uno de sus puntos más sensibles: la seguridad dentro de la planta y la preocupación creciente de quienes viven y estudian en sus inmediaciones.




