Josefa González-Blanco deja la Embajada del Reino Unido tras 16 denuncias por acoso laboral

Josefa González-Blanco

Josefa González-Blanco dejó la Embajada de México en el Reino Unido luego de que se acumularan al menos 16 denuncias por presunto acoso laboral presentadas por personal que trabajó bajo su mando, de acuerdo con reportes de El Universal y El País.

Las acusaciones describen un ambiente laboral hostil, marcado por gritos, humillaciones, maltrato verbal y una relación jerárquica que varios empleados calificaron como degradante. Una de las frases que más indignación generó entre el personal fue: “Ella no tiene empleados, tiene sirvientes”, expresión atribuida a la propia embajadora según los testimonios recabados.

Denuncias internas y ambiente de hostigamiento

De acuerdo con El Universal, trabajadores de la embajada señalaron que González-Blanco ejercía un control excesivo, con exigencias fuera de horario, descalificaciones constantes y trato diferenciado que derivó en afectaciones emocionales y laborales. Las quejas fueron presentadas ante instancias internas de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Por su parte, El País documentó que las 16 denuncias formales fueron interpuestas por empleados locales y personal diplomático, quienes coincidieron en describir un patrón de conducta reiterado, no hechos aislados. Algunos denunciantes aseguraron que el clima laboral se volvió insostenible, al grado de provocar renuncias y bajas médicas.

La salida de la embajada

Aunque no hubo un anuncio oficial detallando las razones, la salida de González-Blanco de la representación diplomática ocurrió tras la acumulación de los señalamientos. Según El País, su abandono del cargo se dio en medio del avance de los procesos internos y del creciente malestar dentro de la embajada.

Hasta el momento, la Cancillería mexicana no ha informado públicamente si las denuncias derivarán en sanciones administrativas o responsabilidades adicionales.

La postura de la exembajadora

González-Blanco ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que su gestión fue firme pero profesional. Sin embargo, las versiones recogidas por ambos medios muestran una narrativa distinta entre quienes trabajaron directamente con ella.

El caso reabre el debate sobre acoso laboral dentro del servicio exterior mexicano, los mecanismos de denuncia interna y la protección real para trabajadores que enfrentan abusos de poder en representaciones diplomáticas.