Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, criticó al gobierno federal por otorgar protección adicional a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, mientras su esposo, Carlos Manzo, líder del “Movimiento del Sombrero”, no recibió el mismo respaldo antes de ser asesinado.

En una publicación en redes sociales, Quiroz reclamó que las autoridades sí activaran medidas de seguridad para Rocha Moya, señalado por Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, pero no protegieran a Manzo, asesinado el 1 de noviembre del año pasado.

“Ojalá te hubieran protegido de la misma manera. Hoy estarías aquí junto a tu familia, despertando al lado de nuestros hijos, pero como pertenecías a un movimiento ciudadano y no a un movimiento político; te ignoraron y te dejaron solo”, escribió la alcaldesa.

La publicación estuvo acompañada por una imagen en la que aparecen Rubén Rocha Moya y Carlos Manzo. El contraste fue directo: para Quiroz, el caso exhibe una diferencia en la forma en que se activan los mecanismos de protección en México.

Grecia Quiroz cuestiona a quién protege el Estado

Grecia Quiroz también lanzó un reproche sobre el uso de los mecanismos de seguridad en el país.

“En México, los mecanismos de protección existen. La pregunta es cómo, cuándo y para quién se activan”, escribió.

El señalamiento ocurre después de que Claudia Sheinbaum, presidenta de México, confirmara que Rubén Rocha Moya cuenta con protección federal tras pedir licencia como gobernador de Sinaloa.

Rocha Moya solicitó separarse del cargo luego de ser señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de “Los Chapitos”.

Más tarde, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, explicó que la protección otorgada al gobernador con licencia fue resultado de una recomendación y no de una solicitud directa del sinaloense.

El reclamo por Carlos Manzo y la exigencia de justicia

En su mensaje, Grecia Quiroz volvió a colocar el asesinato de Carlos Manzo en el centro de la discusión pública. Su reclamo apunta a la falta de protección para un líder ciudadano que, según su denuncia, fue dejado solo frente al riesgo.

La alcaldesa también aseguró que espera que todos los implicados en el caso sean detenidos y enfrenten las consecuencias por sus actos.

“Estoy convencida que mis ojos verán caer uno por uno, porque sé que Dios no se quedará nada, lo declaro”, añadió.

El mensaje de Quiroz carga contra una diferencia que resulta políticamente incómoda para el gobierno federal: mientras un gobernador morenista con licencia recibe protección tras señalamientos desde Estados Unidos, la familia de Carlos Manzo denuncia que él no tuvo ese mismo respaldo antes de ser asesinado.

El caso vuelve a abrir una pregunta dura sobre los criterios de protección en México, especialmente cuando las víctimas no forman parte de una estructura partidista con acceso directo al poder.