Pakistán bombardea Kabul y declara “guerra abierta” con Afganistán

Pakistán bombardea Kabul y declara “guerra abierta” con Afganistán

Pakistán confirmó haber bombardeado Kabul, Kandahar y Paktia durante la madrugada del 27 de febrero de 2026 y declaró oficialmente entrar en una “guerra abierta” con Afganistán, en la escalada militar más grave entre ambos países desde que los talibanes retomaron el poder en 2021.

El ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, afirmó que “la paciencia se ha terminado” y justificó la ofensiva señalando que Islamabad agotó las vías diplomáticas. Según el gobierno pakistaní, los ataques alcanzaron objetivos militares talibanes y provocaron la muerte de al menos 133 combatientes, además de más de 200 heridos. Funcionarios de seguridad citados por agencias internacionales señalaron que fueron destruidas instalaciones militares en Kabul, Kandahar y Paktia.

Por su parte, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid confirmó los bombardeos y anunció operaciones de represalia contra posiciones pakistaníes. En Kabul se escucharon al menos tres explosiones. Las autoridades afganas no reportaron cifras oficiales de víctimas civiles en las primeras horas, pero advirtieron que responderán a cualquier agresión.

El conflicto se intensificó a lo largo de la Línea Durand, la frontera que divide a ambos países y que históricamente ha sido foco de tensiones. Los enfrentamientos incluyen fuego de artillería, bombardeos aéreos y combates terrestres en múltiples puntos fronterizos. La región vive desde hace meses un deterioro sostenido de la seguridad, con acusaciones cruzadas de apoyar a grupos insurgentes.

Pakistán acusa al gobierno talibán de permitir que milicias como el Tehrik-i-Taliban Pakistan operen desde territorio afgano y ejecuten ataques dentro de Pakistán. Kabul, por su parte, rechaza esas acusaciones y sostiene que Islamabad busca justificar intervenciones militares en suelo afgano.

La actual escalada ocurre tras varios incidentes fronterizos en las últimas semanas y después de incursiones aéreas previas atribuidas a Pakistán. El cierre intermitente de pasos fronterizos, el desplazamiento de civiles en zonas limítrofes y el aumento de actividad militar han elevado la tensión regional.

Analistas advierten que la declaración formal de “guerra abierta” marca un punto de quiebre diplomático y podría arrastrar a la región a una crisis mayor, con implicaciones para India, Irán y Asia Central. La comunidad internacional ha comenzado a emitir llamados a la moderación ante el riesgo de una guerra prolongada.