El Gobierno de Donald Trump ha rechazado la renovación del Tratado de Libre Comercio. Este miércoles (01.07.2026), el representante de Comercio de los Estados Unidos, Jamieson Greer informó que «los Estados Unidos no aceptan renovar el TMEC en su forma actual, por lo que no será renovado».
De acuerdo con Reuters, una fuente de la administración dice que las conversaciones del próximo 20 de julio en la Ciudad de México tendrán por objetivo fortalecer la reglamentación norteamericana sobre el origen de los autos y otros bienes industriales. La finalidad, explican, es evitar que otros países se beneficien del tratado.
Con este movimiento, Donald Trump agrieta un importante lazo de EU con el mundo mientras busca una herramienta de presión en la región. Todo, mientras el país que dirige mantiene un déficit comercial en la región que no logra resolver mediante el proteccionismo. Esta estrategia de la Casa Blanca, más que resolver su déficit, acerca a México y Canadá a otros inversionistas como la Unión Europea, con quien Claudia Sheinbaum ha firmado un acuerdo en materia económica en mayo pasado.

El secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, informó en su cuenta de X que los objetivos para cada revisión anual serán que cada vez existan menos puntos por revisar y el tratado actual no presentará cambios en lo próximo. Por su parte, el responsable de Comercio EU-Canadá, Dominic LeBlanc, dijo mediante un comunicado que «Canadá tiene los recursos naturales y energéticos que el mundo necesita […] y un entorno de negocios predecible que atrae las inversiones más altas en décadas».
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC/USMCA/CUSMA) es un acuerdo clave para el desarrollo de Norteamérica. Establecido en 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), crea la segunda región más grande de libre comercio después del firmado entre el Mercosur y la Unión Europea en enero pasado.
Su establecimiento permite que los bienes viajen con ventajas competitivas entre los tres países. En 2025, por ejemplo, México y Canadá intercambiaron mercancías por cerca de 62 mil millones de dólares, con inversión directa de Canadá que alcanzó los 66 mil millones. Esto convirtió a México en el octavo destino de inversión directa más importante de ese país.

