El patinador artístico mexicano Donovan Carrillo logró una hazaña histórica al clasificar a la final del patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, consolidando un nuevo capítulo brillante para el deporte mexicano en una cita olímpica.
Carrillo —de Zapopan, Jalisco— compitió este martes en el programa corto individual masculino, celebrado en el Milano Ice Skating Arena, bajo la mirada de aficionados de todo el mundo. Con una rutina llena de técnica y expresión al ritmo de “Hip Hip Chin Chin”, obtuvo una puntuación total de 75.56 puntos, que le permitió meterse entre los 24 mejores patinadores y avanzar al programa largo, donde se definirán las medallas.
A pesar de un titubeo inicial —incluido un axel triple que fue marcado como under-rotated y le costó una penalización de un punto— el mexicano mantuvo su control y continuidad técnica, sumando elementos de gran dificultad como el cuádruple Salchow y el triple toe loop, así como combinaciones complejas que destacaron tanto en dificultad como en presentación.
Segundo olímpico y referente latinoamericano
Con este resultado, Carrillo repite la proeza de haber clasificado a una final olímpica de patinaje artístico, algo que ya logró en sus primeros Juegos Invernales (Beijing 2022), y se convierte en uno de los pocos latinos en alcanzar ese nivel dentro de una disciplina dominada por poderes tradicionales como Rusia, Estados Unidos, Japón y Canadá.
Su clasificación al programa libre —que se disputará el viernes 13 de febrero de 2026— no solo representa un paso más en su carrera, sino que fortalece su estatus como referente del patinaje artístico latinoamericano, capaz de desafiar las expectativas incluso en un deporte con poca tradición en México.
Carrillo comenzó su participación en estos Juegos con el objetivo de seguir haciendo historia, y lo ha logrado una vez más, manteniendo la ilusión mexicana viva en el hielo olímpico.




