UNAM desarrolla prueba rápida y sin dolor para detectar VPH y prevenir cáncer cervicouterino

UNAM desarrolla prueba rápida y sin dolor para detectar VPH y prevenir cáncer cervicouterino

Un equipo de científicas de la Universidad Nacional Autónoma de México desarrolló una prueba innovadora, portátil y no invasiva para detectar el Virus del Papiloma Humano (VPH), principal causante del cáncer cervicouterino, una de las enfermedades que más muertes provoca entre las mujeres mexicanas.

La nueva herramienta se encuentra en fase de validación clínica y promete transformar la detección temprana del virus al eliminar el dolor, el miedo y las barreras de acceso que históricamente han alejado a millones de mujeres de las pruebas preventivas.

“Fue rápido, cómodo y sin dolor. Me explicaron todo y me sentí tranquila”, relata Jimena Fernández de Córdoba, estudiante de posgrado de 26 años que participa en el proceso de validación del dispositivo en la Facultad de Ciencias.

Una tecnología pensada para salvar vidas

El biosensor fue desarrollado por el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia de la Facultad de Ciencias, encabezado por la investigadora Tatiana Fiordelisio, quien explica que el proyecto surge a partir de la experiencia adquirida durante la pandemia, cuando su equipo creó un biosensor para COVID-19 con el que realizaron más de 45 mil diagnósticos.

Ahora, la tecnología fue adaptada para detectar 10 genotipos de VPH de alto riesgo, incluidos los tipos 16 y 18, responsables de la mayoría de los casos de cáncer cervicouterino.

De acuerdo con datos internacionales, alrededor del 65 por ciento de las mujeres con este tipo de cáncer presentan infección por esos dos genotipos, los más agresivos.

El problema no es médico, es social

Para las investigadoras, el mayor obstáculo no es científico, sino social. En México, millones de mujeres nunca se han realizado una prueba de detección de VPH debido al miedo, la vergüenza, la falta de acceso a servicios médicos o incluso la prohibición por parte de sus parejas.

En comunidades rurales, explican, el procedimiento tradicional con espéculo resulta tan invasivo que muchas mujeres prefieren evitarlo, aun cuando el cáncer cervicouterino es totalmente prevenible si se detecta a tiempo.

Así funciona la nueva prueba

El dispositivo utiliza una técnica molecular basada en hibridación genética, similar al PCR. La propia persona puede tomar la muestra con un cepillo tipo hisopo, colocarla en un tubo con solución y obtener el resultado en aproximadamente 30 minutos.

El resultado se muestra mediante un sistema de colores que distingue entre cepas de mayor y menor riesgo cancerígeno, sin necesidad de equipo costoso ni personal médico especializado.

Su diseño portátil y económico lo hace ideal para consultorios pequeños, clínicas rurales o incluso para toma de muestra comunitaria, lo que permitiría ampliar la cobertura de detección en zonas donde hoy no existe.

Aval científico y siguiente paso

Actualmente, el biosensor se encuentra en proceso de validación ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Mientras tanto, la Facultad de Ciencias ofrece pruebas con tecnología PCR certificada bajo norma ISO 9001, el método recomendado por la Organización Mundial de la Salud para la detección temprana del VPH.

Las investigadoras confían en que, una vez aprobado, el dispositivo permitirá detectar el virus antes de que cause daños celulares, a diferencia del papanicolau tradicional, que suele identificar el problema cuando la enfermedad ya está avanzada.

Diagnóstico, prevención y empoderamiento

Además del impacto médico, el proyecto busca empoderar a las mujeres al devolverles el control sobre su salud. Detectar el VPH a tiempo permite recibir tratamiento, vacunarse y evitar el desarrollo de cáncer.

Para Jimena, participar en el proyecto representa confianza en la ciencia nacional. “Me da orgullo saber que esta tecnología es mexicana, hecha en la UNAM. Apoyar estos desarrollos es apostar por salvar vidas”.

El servicio de detección con tecnología PCR está disponible de lunes a viernes en la Facultad de Ciencias y se planea extenderlo a otras entidades universitarias, así como colaborar con parteras y promotores de salud en comunidades rurales.