Trump plantea posible “toma de control amistosa” de Cuba

Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que su administración está considerando la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y económicas entre Washington y La Habana.

Trump hizo estas declaraciones a la prensa antes de viajar a Texas, señalando que el gobierno cubano “está hablando con nosotros” y enfrentando “problemas muy serios” como la falta de dinero, petróleo y alimentos. “Podríamos terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años”, aseguró el mandatario sin detallar cómo se implementaría.

El presidente también defendió que estas conversaciones podrían ser “muy positivas” para cubanos en el exilio y para quienes todavía residen en la isla, en medio de una crisis económica agravada por la falta de suministro energético y la presión de sanciones y bloqueos impuestos por Estados Unidos.

La Casa Blanca ha encargado al secretario de Estado, Marco Rubio, mantener contactos “a muy alto nivel” con representantes de Cuba como parte de estas gestiones. Sin embargo, Trump no especificó qué significaría legal o políticamente una “toma de control amistosa”, un concepto que no existe formalmente en derecho internacional.

Las declaraciones se producen en el marco de tensiones elevadas tras un intercambio de disparos entre soldados cubanos y un barco registrado en Florida, en el que murieron varias personas, incluido un ciudadano estadounidense. El gobierno de Cuba confirmó que ha mantenido comunicaciones con Estados Unidos tras ese incidente.

Este planteamiento representa un punto de inflexión en las relaciones entre Washington y La Habana, que han estado marcadas por décadas de embargo económico estadounidense y políticas de presión. La idea de una “toma de control amistosa” —aunque vaga— sugiere un enfoque híbrido de presión política y diplomática frente a un gobierno en crisis.