Roblox, una de las plataformas de videojuegos más usadas por niñas y niños en el mundo, enfrenta serios cuestionamientos. Una investigación de Excélsior documenta cómo este entorno digital se ha convertido en un espacio recurrente para prácticas de grooming, sextorsión y manipulación infantil, pese a los anuncios de la empresa sobre controles parentales y mayor seguridad.

Especialistas y víctimas coinciden en que las medidas implementadas por Roblox son insuficientes frente a la facilidad con la que adultos pueden ingresar a la plataforma haciéndose pasar por menores, interactuar con niños y trasladar la comunicación a otras aplicaciones sin supervisión.

Crear una cuenta falsa es cuestión de minutos

Uno de los principales focos de riesgo señalados en la investigación es el proceso de registro. Para abrir una cuenta en Roblox no se requiere correo electrónico ni verificación de identidad. Basta con un nombre de usuario, una contraseña y una fecha de nacimiento que puede ser falsa.

Durante el reportaje, el experto en ciberseguridad Salvador Valadés demostró que es posible crear en segundos una cuenta simulando ser una niña de cinco años. “Donde hay niños jugando, siempre habrá depredadores, ya sea en espacios físicos o digitales”, advirtió en entrevista con Excélsior.

Millones de menores conectados todos los días

Roblox reportó más de 151 millones de usuarios activos diarios en el tercer trimestre de 2025. De ese total, 44% son menores de 13 años, lo que convierte a la plataforma en uno de los espacios digitales con mayor concentración de niñas y niños.

Aunque existen controles parentales, estos no eliminan los chats públicos ni impiden que adultos se hagan pasar por menores. En la práctica, los filtros dependen de información que el propio usuario puede falsear.

Así opera el grooming dentro de Roblox

La investigación describe un patrón repetido. El contacto inicia dentro del juego con conversaciones aparentemente inofensivas, regalos virtuales como Robux o interacción constante en partidas. Con el tiempo, el agresor busca trasladar la comunicación a plataformas externas como WhatsApp, Telegram o Snapchat, donde el rastreo es menor.

Sara, una joven entrevistada por Excélsior, relató que a los 13 años fue víctima de sextorsión tras conocer a su agresor en Roblox. La relación virtual escaló rápidamente hacia exigencias de fotos íntimas y amenazas de difusión.

Manipulación emocional y sextorsión

Este proceso es conocido como grooming: una estrategia en la que el agresor gana la confianza del menor, lo aísla de su entorno y lo somete a un vínculo de dependencia emocional. Organizaciones como Save the Children advierten que esta práctica suele derivar en abuso sexual, extorsión o daño psicológico prolongado.

En México, la sextorsión infantil es un delito en crecimiento y gran parte de los casos no se denuncian, lo que dificulta dimensionar su alcance real.

Medidas insuficientes y una alerta abierta

Tras diversos escándalos internacionales, Roblox comenzó a exigir verificación facial para acceder a ciertas funciones de chat. Sin embargo, la investigación de Excélsior comprobó que esta medida puede ser burlada y no cubre todos los espacios de interacción.

El reportaje deja una advertencia clara: mientras plataformas con millones de menores permitan el ingreso anónimo y la comunicación sin filtros efectivos, los riesgos seguirán presentes. La conversación sobre seguridad digital infantil, coinciden los especialistas, ya no puede postergarse.