París — La vacuna contra el cáncer de piel podría ser una realidad pronto. Merk y Moderna, la farmacéutica detrás de una de las primeras vacunas contra COVID, informaron resultados positivos en la última fase de estudios clínicos del tratamiento que desarrollan contra el melanoma avanzado.
El informe viene tras el éxito de la fase III de desarrollo, que incluye un ensayo clínico realizado en más de mil 100 personas.
«Se trata del primer anuncio de resultados positivos de una fase 3 (…) para una terapia contra el cáncer basada en ARNm», afirmaron los dos gigantes farmacéuticos en un comunicado conjunto.
La mezcla de la inmunoterapia Keytruda de Merk con la tecnología ARN mensajero de Moderna mejoró la supervivencia de pacientes con melanoma avanzado, además, sin recaída.
Para este desarrollo, llamado intismeran autogene, la terapia consiste en un tratamiento cuasi personalizado que se basa en células extraídas de los tumores de cada paciente. De tal forma, el sistema inmunitario sabrá cómo responder y atacar a las células cancerosas.
«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad», declaró Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna.
“Los perfiles de seguridad de intismeran y Keytruda en esta prueba fueron consistentes con los observados en estudios previos reportados para esta combinación, sin nuevas señales de seguridad observadas”, detallan.
Las farmacéuticas esperan presentar los resultados en un congreso internacional donde, explican, entrarán en contacto con reguladores con el objetivo de presentar solicitudes de aprobación.

